
El vitoriano también nos contó que «en la subida nos hemos cruzado con dos sherpas y dos coreanos. Bajaban con oxígeno después de haber hecho el Makalu. Nos contaron que habían salido el viernes por la noche y habían empleado casi 20 horas en el asalto». Su compañero Roberto Rojo está emocionado. Primero por escalar en compañía de Oiarzabal, una leyenda del montañismo, y también porque consigue cumbre será su tercer ochomil tras el Broad Peak y el Nanga Parbat. «El tiempo acompaña. Estamos fuertes. El viento ha bajado en intensidad y la temperatura es soportable. En estos momentos se aproxima a los 20º bajo cero. Nada para esta altura y para esta montaña donde -50º no son raros. No vamos a fallar», nos dijo.





