
Un día después de oficializarse la contratación de Pep Guardiola, Xavi repasó la actualidad del Barcelona y no cayó en el tópico de echar balones fuera y de buscar culpables en todos los sitios menos en el vestuario. El internacional admitió que la plantilla «podía haber hecho mucho más» para salvar la cabeza de Rijkaard, un técnico al que definió como «benévolo» y del que sólo tiene palabras de elogio. «Se lo merece todo. Es un hombre que trata maravillosamente a las personas, un ejemplo a todos los niveles, no sólo como entrenador, sino como persona».
A partir de ahí, el silencio. Ningún jugador del Barça ni ningún directivo se han dignado a recordar los logros de Rijkaard, su «bondadosa» personalidad, las exquisitas maneras de un hombre que ha sabido ganarse el cariño del vestuario. Claro que entonces las cosas iban bien y no costaba nada hablar, elogiar. Ahora, sin embargo, el técnico holandés ha sido sepultado por el olvido y la indiferencia y sólo se comenta la llegada del nuevo 'jefe', Pep Guardiola. El futuro. El pasado, que ha dejado alguna que otra copa en las vitrinas, ya no cuenta.
Jon Andoni Goikoetxea, que coincidió con Guardiola en su etapa como jugador del Barça, adelantó ayer que «reúne todos los ingredientes para encajar bien». Lo único que le hace dudar es la falta de experiencia en los banquillos. «No le conozco como entrenador, aunque sé la idea del fútbol que tiene y cómo le ha gustado jugar». Asimismo Guillermo Amor, ex futbolista del Barça, mostró su total confianza en Guardiola. «En un club así tienes que convencer, ganarte el respaldo de los jugadores y de los de fuera; y creo que conseguirá». De Rijkaard, nada de nada.
Moción de censura
Por otro lado, el abogado y socio del Barça Oril Giralt se personó ayer en las oficinas del club con el objetivo de notificar el inicio de la moción de censura y solicitar las papeletas -se necesitan al menos 5.000- para recoger las firmas necesarias que garanticen la continuidad del proceso. Entre los motivos esgrimidos por Giralt para presentar la moción de censura figuran la negligencia en la gestión deportiva del primer equipo de fútbol y de las secciones profesionales, así como la venta de patrimonio.





