Sin embargo, parece que ni siquiera nosotros estamos a salvo de la que, según dicen, es la principal amenaza que se cierne sobre la Humanidad, por delante incluso de la invasión alienígena y la reaparición de los Village People. Así lo han estimado nuestros mandamases y, en previsión de lo que pueda pasar, han decidido elevar medio metro la futura isla de Zorrozaurre. ¿Por qué? Pues porque quizá un día la ría aumente su nivel y tampoco es cuestión de que Zorrozaurre termine siendo una sucursal de Venecia, es decir, en un sitio lleno de turistas en el que huele mucho a pizza y humedad.
La medida se ha tomado siguiendo una recomendación del Gobierno Vasco, que imaginamos tendrá sus expertos en la cosa. En los expertos hay que confiar siempre porque son gente muy sensible y preparada que lo hacen todo por nuestro bien. Lo que no sabemos es si los expertos están valorando la posibilidad de elevar también medio metro el resto de la ciudad. Esperemos que no sea necesario, porque las obras serían molestísimas.
En su día los habitantes de Zorrozaurre mirarán un poco por encima del hombro al cambio climático gracias a sus cincuenta centímetros extra. Afortunadamente, la idea se nos ha ocurrido antes de empezar con la construcción de la joya arquitectónica de Zaha Hadid. De no haber sido así, todo habría sido más complicado, como cuando los obreros que están reformándonos la cocina descubren que es imprescindible pintar toda la casa y tirar de paso dos o tres tabiques.
Ha visto uno tantas simulaciones infográficas de lo que será Zorrozaurre que incluso tiene la sensación de que ya se ha dado un par de garbeos por allí. Ahora sabemos que el llamado 'skyline' de la isla lucirá medio metro más impresionante. Será como si los rascacielos se hubiesen puesto de puntillas para parecer más altos.










