
ANTECEDENTES
Saben Vidorreta y sus hombres que no existen pócimas mágicas para cambiar la realidad. Ésta marca cómo llegan ambos equipos a su cruce en los cuartos de final camino del título. En el balance histórico desde que el Bilbao Basket irrumpió en la ACB, empate a cinco victorias. Los hombres de negro aún no han ganado nunca en el Palau y saben que necesitan hacerlo para poder pasar la eliminatoria. Recargan sus baterías de positivismo repasando la hemeroteca de esta temporada.
Perdieron en el templo culé (73-66) tras dominar los tres primeros cuartos. El partido fue diseccionado por los árbitros (Martín Bertrán, Murgui y García León) en el descanso. El show protagonizado por Dusko Ivanovic encontró eco en el trío, que dejó de aplicar el reglamento como lo había hecho en la primera parte. Nuevo escenario, resultado distinto. Los de La Casilla entregaron la cuchara al no poder hacer uso de ella. Maniatados, murieron de inanición. Pero se estuvo muy cerca, tanto como en la anterior campaña en el Palau, cuando sólo la 'bomba' Navarro acudió en auxilio de los suyos para salvar los muebles en el último minuto.
Pero la referencia a esta temporada es extremadamente positiva. Fueron los blaugrana los primeros en ser avasallados por el iurbentia en partido oficial. Fue en el BEC, en la Supercopa. El 74-67 final tuvo continuidad en la Copa del Rey. Partidazo donde los haya. Épico. Con calidad y pasión, respiración contenida ante los bandazos que daba el pulso. Con aquel rebote vital capturado por Lucas Recker a costa de dejarse sobre la madera del Buesa Arena las lágrimas que logró regenerar de malas épocas pasadas. Por un punto (70-69). Cruel para quien pasa por caja. Una bendición para el que se ahorra pagar la cuenta.
Y el pasado viernes el 3-1 favorable a los vizcaínos (90-84) en otro duelo en el que no se plasmó la superioridad barcelonista. La que amplifica Xavi Pascual para quien quiera escucharle. Los números cantan. El mayor látigo blaugrana contra la espalda bilbaína lo manejó Juan Carlos Navarro. Ahora está en la NBA. Los Lakovic, Basile, Grimau y compañía pueden desfigurar a cualquiera. Pero por hache o por be aún no se han cebado con el rostro de los de La Casilla. A la inversa, Marcelo Huertas y Fred Weis son una pareja que se excita ante la presencia de los del Palau (aunque el francés pinchara en hueso el pasado viernes). Sus buenos partidos les avalan. Como al resto del equipo. En la recta final de esta liga, el iurbentia ha acumulado una serie de seis victorias y una derrota -con dos tropiezos por la mínima en las dos jornadas previas, uno de ellos el polémico choque con el Madrid- mientras el Barça presenta una tarjeta de 6-3, 1-2 en los tres últimos choques jugados.
Porque es el Barça el segundo grande que mejor se le da al equipo de Txus Vidorreta. Entendidos como tales los clasificados para este 'play-off', el mejor balance vizcaíno se da contra el Unicaja (5-3). Después, triple empate con el Barcelona (5-5), Pamesa Valencia (4-4) y Akasvayu Girona (4-4). La cuenta da saldo negativo en los casos del DKV Joventut (2-6), TAU Cerámica (2-8) y Real Madrid (0-8).






