
Cayard asiste al baile judicial en que se ha convertido la Copa América sin que su rostro paciente se desencaje. «Lo que sucede es un ejemplo que ilustra sobre las carencias de la competición más antigua del mundo. No existe un organismo central, un grupo de personas que tome las decisiones, como pasa en los Juegos Olímpicos o en el Campeonato del Mundo de Fútbol. En la Copa América el organizador es un competidor, con todos los problemas que conlleva. Cuando no se llega a un acuerdo se echa mano de un documento antiguo de siglos, el Deep of Gift, redactado con un lenguaje que, hoy, nos suena ambiguo, abierto a múltiples interpretaciones», dice.
Cayard, como muchos otros, propone la creación de estructuras modernas, adaptadas a los tiempos, e independientes de los competidores. «Ahora pasaremos uno o dos años de discusiones en los tribunales. Lo triste es que detrás de todo esto hay dos fuertes personalidades, dos billonarios como Bertarelli y Elisson, que tienen abogados y dinero. Ninguno quiere dar su brazo a torcer. La Copa es ahora una lucha entre dos personas», cabecea en un hangar del 'Desafío'.
El desenlace de los desacuerdos entre 'Alinghi' y 'Oracle' podría conocerse a finales de 2008. El juez ha estimado que los dos litigantes (y 'Oracle' tiene categoría de desafiante) deberán disputar la prueba sobre naves de 90 pies (27 metros). Sin más detalles. Ambos han optado por catamaranes, más rápidos que los monocascos. Tripulantes de 'Alinghi' sufrieron un accidente en aguas del Golfo de Vizcaya cuando navegaban en un multicasco francés. En Valencia, una embarcación con el nombre 'Alinghi' en sus costados y con el navegante español Joan Vila a bordo entrena a tope. Es un catamarán, claro.





