El asturiano reconoció que fue su mejor carrera, «de lo que llevamos de año. Sólo Barcelona había salido también bien, pero no pudimos acabar», apuntó. Sin embargo dejó claro que «aunque sea repetitivo, los tres equipos de cabeza están demasiado lejos y luchamos por la séptima plaza, que es lo que venimos diciendo desde hace mucho. Aquí no hay sorpresas. Kovalainen sufrió un problema, los aprovechas y acabas sexto».
En esta ocasión consiguió distanciarse de los que venían detrás. «Estamos en pelea constante. En Barcelona quizás estábamos más cerca de los de delante y aquí un poco más defendiéndonos de los Red Bull. Falta que algún equipo pegue algún estirón fuerte, con una evolución importante. Esperemos ser nosotros y que nos podamos acercar a los de arriba. Y si equipos como Red Bull, Toyota o Williams hacen una mejora grande, pues nos cogerían, así que hay que estar en lucha con todo el mundo», añadió.
De cara a Mónaco, el español también señaló que «no tenemos previsto nada, pero allí siempre es difícil de calibrar el coche. Es demasiado especial el circuito como para ver una mejora buena», concluyó.





