
El jugador portugalujo debutó en la máxima categoría el 21 de septiembre de 1958. No fue el suyo, precisamente, un ingreso fácil en Primera. Ahí es nada debutar en un derbi contra el Sevilla y hacerlo, además, cuando el máximo rival estrena nuevo estadio, en este caso el Sánchez Pizjuán. El Betis, sin embargo, se impuso por 2-4 y a Ríos le quedó para siempre un recuerdo magnífico de su bautismo entre los grandes. Por cierto, Sevilla y Betis guardaron anoche un minuto de silencio en su memoria, que fue seguido con un escrupuloso respeto por ambas aficiones. Inicialmente, la Federación se negó al homenaje. La excusa dada fue que, durante las dos últimas jornadas de Liga, no se admite ningún tipo de protocolo previo que pueda alterar los horarios de los partidos.
Debut ante el Sevilla
Eusebio Ríos jugó en el Betis durante nueve temporadas. Disputó 192 e encuentros con la camiseta verdiblanca y marcó un gol. Tras su retirada de los terrenos de juego, pasó a los banquillos, donde alcanzó tanto o mayor prestigio que el que había logrado como central poderoso y expeditivo. Como técnico, logró varios hitos. El primero fue el histórico ascenso del Recreativo a Primera en la temporada 1977-78. Nunca antes el club decano del fútbol español había militado en la máxima categoría. Que su éxito con el equipo onubense no fue una casualidad lo demostró Ríos repitiendo la gesta con el Valladolid, en la campaña 1979-80, y con el Murcia, equipo en el que estuvo cuatro temporadas, en la 1981-1982.
En 1988, Eusebio Ríos regresó al Betis, donde ejerció como entrenador y luego como director deportivo. Fue allí, en la cantera bética, donde vio formarse como jugador a su hijo Roberto, que acabaría siendo traspasado al Athletic por 2.000 millones de las antiguas pesetas, la cantidad más alta que ha pagado el club bilbaíno por un futbolista. Siguiendo los pasos de su hijo, Eusebio Ríos fichó por el Athletic en 1997 -el club rojiblanco expresó ayer su dolor por el falleccmiento- y se incorporó al 'staff' técnico de Lezama, donde hizo gala de su categoría humana y de su sabiduría futbolística.





