
DESESPERACIÓN. Milito se lamenta por una de las muchas ocasiones que falló ayer el Zaragoza. / EFE
ZARAGOZA 2 - REAL MADRID 2
Zaragoza: César; Zapater, Sergio Fernández, Ayala, Paredes; Sergio García, Celades, Matuzalem (Oscar, min.78), Aimar (Gabi, min.58); Diego Milito y Oliveira.
R. Madrid: Dudek; Sergio Ramos, Cannavaro, Metzelder, Marcelo (Torres, min.80); Sneijder, Diarra, Guti, Robinho; Higuaín (Saviola, min.85) y Van Nistelrooy (Baptista, min.73).
Goles: 1-0. min.22. Oliveira; 1-1. min.25. Van Nistelrooy; 1-2. min.78. Robinho; 2-2. min.87. S. Fernández.
Árbitro: Pérez Lasa, del Colegio Vascó. Amonestó a Paredes, Celades y Sergio Fernández y a los visitantes Marcelo, Metzelder y Sneijder.
Incidencias: 33.000 espectadores.
Un equipo con Ayala, con Aimar, con Milito y con Oliveira afrontará al última jornada liguera en puestos de descenso. Es el Zaragoza, una escuadra formada para luchar por la Champions y que el próximo domingo viajará a Mallorca metido en el abismo de las plazas que se hunden hacia Segunda. Aún así, depende de su propio resultado, ya que el duelo entre el Recreativo y el Valladolid, le permite mantener intactas las opciones. Ayer, ante el Real Madrid, el conjunto maño tuvo juego y le faltó puntería. Cada fallo local era un escalofrío en la grada. Y eso que pudo ser peor: Sergio Fernández logró el empate cuando todo parecía perdido. Cuando el árbitro pitó el final, La Romareda siguió temblando. Y así estará toda la semana.
El Real Madrid, ya campeón de Liga, fue certero. El Zaragoza, como ocurriera en su anterior encuentro en casa contra el Deportivo, gozó de innumerables ocasiones para haber ganado con claridad, pero es un equipo sin fortuna. Además, el sustituto de Casillas, Jerzy Dudek, tuvo su día. El empate hundió a los locales.
Los triunfos de sus más directos rivales, Recreativo y Osasuna, vuelven a meter al Zaragoza en la zona de descenso. El conjunto maño está obligado a ganar el último encuentro liguero en Mallorca para salvarse.
Inicio arrollador
El Zaragoza saltó al césped en busca de la victoria. La insistencia local tuvo su premio a los 22 minutos en una gran jugada de Sergio García que dio el pase de la muerte a Ricardo Oliveira, que no falló. La alegría no le duró demasiado porque Ruud Van Nistelrooy igualó la contienda en el minuto 25 y dejó al equipo maño como a un boxeador tocado.
En la segunda parte, el Zaragoza volvió a lanzarse. El partido era de ida y vuelta. Y el Madrid fue el primero en marcar: Robinho batió a César en su salida. Drama en La Romareda. Terror ante la Segunda división. La desesperación tuvo premio y Sergio Fernández, a falta de tres minutos para la conclusión, ató el punto del empate. Mínimo consuelo. La que ahora empieza será la semana más larga en Zaragoza, llena de cábalas y números sobre las posibilidades de salvarse.