
Azkarate y Vidarte, en su comparecencia de esta mañana en el Parlamento vasco. / Iosu Onandia.
El director del Guggenheim, Juan Ignacio Vidarte, ha achacado hoy a un "error" de la BBK el hecho de que el ex director financiero del museo bilbaíno, Roberto Cearsolo, dispusiera de una clave a través de la que pudo acceder a las cuentas de esta entidad, ya que, según dijo, ésta le fue concedida "sin tener autorización".
Vidarte ha comparecido esta mañana junto a la consejera de Cultura, Miren Azkarate, en comisión parlamentaria para informar sobre la situación del Guggenheim tras el supuesto desfalco cometido por Cearsolo en las sociedades Tenedora e Inmobiliaria del centro.
El director del Guggenheim aseguró que el ex director financiero carecía de una clave propia para poder disponer de los fondos del museo. No obstante, explicó que en marzo de 2004, Cearsolo solicitó a la BBK que le concediera una clave, a lo que, según dijo, accedió la entidad financiera. "El señor Cearsolo pidió una clave de firma y la BBK se la dio sin tener autorización y no nos lo comunicó. "Es un error, evidentemente; un error no nuestro, entiendo, pero lo es", aseguró.
La consejera de Cultura, por su parte, manifestó que en la gestión del museo "hay más luces que oscuros", aunque reconoció la existencia de "sombras". Además, indicó que el valor de la colección del museo "se ha duplicado y estaría cerca de triplicarse si el cálculo se hiciera en dólares".
Según explicó, el valor de la colección propia se ha elevado desde los 96 millones de euros hasta más de 263 millones de dólares, unos 180 millones de euros al cambio. "Estos son los resultados de inversión en compra de obra de arte", dijo, para destacar a continuación la existencia de algunos incrementos "espectaculares", en el valor de determinadas obras.