Los hechos tuvieron lugar a las tres menos cuarto de la madrugada. La pareja y su bebé se encontraban en un bingo situado en el centro de Bilbao cuando personal del establecimiento les advirtió de que no podían permanecer en la sala con el pequeño, ya que los menores de edad tienen vetada la entrada a estos locales.
Centro de acogida
Entonces la mujer abandonó el bingo con el bebé, mientras su compañero siguió jugando en una de las máquinas recreativas. Cuando la mujer conversaba con el jefe de la sala en el exterior del local, G.T. salió y la golpeó en la cabeza. Después, volvió a entrar al bingo y siguió jugando. Los agentes le requirieron que se identificara, pero éste «hizo caso omiso», y siguió con su partida. Como se resistió a la detención, tuvieron que reducirle. Por su parte, la mujer y el pequeño, hijo de la pareja, fueron trasladados a un centro de acogida.













