
El pasado año se remitieron alrededor de 23.000 cartas a los usuarios que no habían realizado las verificaciones correspondientes en sus viviendas. Los escritos se enviaron a vecinos de Portugalete, Barakaldo, Sestao y Erandio, entre otros municipios. Alrededor de 5.300 misivas fueron devueltas porque el destinatario era desconocido.
Posteriormente, se realizaron 329 visitas para comprobar si, tras la notificación, estas personas habían revisado sus instalaciones, a través de las empresas certificadas para desempeñar este tipo de trabajos. En ocasiones, las propias compañías se encargan de llamar a los usuarios para avisarles de que se personarán en sus hogares o bien comunican su paso por la comunidad mediante notas informativas en los portales. «Hay 253 clientes en los que no consta que hayan hecho la revisión, por lo que se les ha apercibido nuevamente. En el caso de que finalmente no lo realicen, se les impondrá una multa de 300 euros». La campaña de este año afectará a núcleos de población que todavía se encuentran por determinar.













