A más kilos, menor productividad. Los obesos rinden menos y acumulan más bajas, según se desprende de un estudio realizado por una multinacional del automóvil en España, que fue presentado ayer en el transcurso de unas jornadas sobre 'Alimentación y Trabajo' celebradas en Bilbao. Las conclusiones del informe sirvieron a nutricionistas y expertos en salud laboral para reclamar a las instituciones y grandes compañías la implantación en sus plantillas de programas para el fomento de la dieta sana y el ejercicio. Así, según dicen, todo el mundo ganará. «Los empresarios obtendrán una mayor rentabilidad de su inversión en personal y los empleados mejorarán, sin duda, su calidad de vida».
La ecuación, de sencilla que parece, puede resultar grotesca. Pero lo cierto es que en nuestro país, que hace gala de una inmejorable gastronomía, la población come cada vez peor, es más sedentaria y, como consecuencia de ambos factores, se disparan las enfermedades ligadas a la dieta y la falta de actividad física. Un 13% de la población española tiene problemas de obesidad y otro 39% presenta sobrepeso. En total, le sobran kilos y le falta salud a un 52% de los ciudadanos, una cifra más abultada que la de los países del Norte de Europa, pero todavía menor que la que presentan Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Eso no sirve de consuelo. Los médicos de empresa creen que ha llegado el momento de que empresarios y trabajadores se involucren en la lucha contra los kilos de más, que no son consecuencia de un apetito voraz y desordenado, sino de un grave problema de salud que, a menudo, es fuente de sufrimiento para quien lo padece.
El especialista Juan Goiria, subdirector de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Bilbao, presentó en la jornada de ayer, los resultados de un reciente estudio realizado por una multinacional del automóvil sobre la pérdida de productividad que supone el exceso de peso. La compañía, no dijo el nombre, pero muy conocida, tiene en España 7.300 empleados, de los que 6.242 se encuentran en su peso ideal y les sobran kilos a los 1.058 restantes.
Comida rápida y mala
Los operarios del primer grupo tienen que contribuir cada día a la producción de un total de 1.744 coches. A los del segundo les corresponden 296. La firma quiso verificar si unos y otros cumplían con los objetivos marcados y descubrió que sólo lo hacían los trabajadores que estaban en línea: fabricaron justo los 1.744 autos que se les exigía. A los que tenían problemas de peso les faltaron una media de 13 vehículos al día.
El estudio cifra el coste económico de esta situación en más de tres millones de euros, de los que casi 400.000 se corresponden con gastos por ausencias del trabajo motivadas por los problemas de salud originados por el sobrepeso y la obesidad. La mayoría de ellos suelen tener, como poco, problemas de hipertensión, colesterol y diabetes. Los 2,8 millones restantes son las pérdidas de gastos indirectos, es decir el dinero no ingresado por los coches que no se produjeron.
El mundo de la empresa no hace más que reflejar lo que está ocurriendo en el conjunto de la sociedad. Las plantillas más jóvenes tienen menos problemas de metabolismo. Obesidad y sobrepeso se ceban especialmente en los mayores de 40 años, los que suman más experiencia y más pueden aportar a sus empresas. El problema, sin embargo, acaba tarde o temprano alcanzando al conjunto de la población trabajadora porque las jornadas son cada vez más largas, a menudo los trabajadores disponen de poco tiempo para comer y tienen que hacerlo fuera de casa.
Muchos, incluso matan el gusanillo a base de productos de máquina que contienen lo peor que puede ofrecérsele al organismo, bollería industrial, azúcares y grasas polisaturadas. Goiria, presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, destacó la importancia de que trabajadores y empresas se conciencien de los beneficios de una dieta equilibrada, como la mediterránea, acompañada de ejercicio.
Atención personalizada
¿Cómo hacerlo? Mediante la implementación de programas individuales de control del peso y de planificación del ejercicio. «El beneficio es mutuo. Gana todo el mundo -recalcó el experto-, porque las empresas verán mejorar sus beneficios y los empleados ganarán en salud». Y no sólo eso. El presidente de la Sociedad Española de Medicina y Seguridad en el Trabajo, Francisco Fornés, advirtió incluso -un dato a tener muy en cuenta- de que la condición física está cobrando tal importancia en las empresas que incluso «se ha convertido en un elemento clave en los procesos de selección».
Los especialistas pidieron por ello a los empresarios «comprensión» con los trabajadores afectados. El sobrepeso y, sobre todo, la obesidad, deben entenderse como una patología. El trabajo presentado por otro especialista, Juan de Dios, director médico de Mutualia, incidió en este aspecto. El análisis de 32.600 trabajadores, el 7,2% de los de Vizcaya, reveló que los problemas de peso afectan al 44,5% de los empleados del territorio. La obesidad, algo menor que en el conjunto de España, alcanza el 11,1%, uno de cada diez operarios.
Cerró la sesión el médico del Athletic de Bilbao, Josean Lekue, con un discurso para la reflexión. Para luchar contra la obesidad no basta, según dijo, con dar a un paciente un papel con una dieta y decirle que camine. Como con cada futbolista, hay que adecuar el ejercicio a las necesidades de cada persona y hacerle un seguimiento individualizado, en función de sus limitaciones físicas y de sus enfermedades, que crecen con la edad. Los médicos de Atención Primaria desempeñarán «un papel fundamental» en la consecución de este objetivo. Ya hay experiencias en ese campo con buenos resultados.