
La casa cuartel quedó seriamente dañado. / Telepress
La furgoneta 'Citroën Berlingo' utilizada por ETA como coche-bomba en el atentado de ayer contra el cuartel de Legutiano (Álava) fue robada en Francia el pasado 16 de abril, según han informado fuentes de la investigación. El vehículo fue sustraído con las llaves puestas en una localidad del Departamento de Haute Vienne (87) cuya capital es Limoges. Efectos encontrados entre los restos del vehículo explosionado fueron reconocidos por el propietario de la furgoneta cuando agentes de la policía francesa se los mostraron ayer.
La llave y el llavero fueron hallados en el Peugeot 306 en el que huyeron los autores del atentado. El miembro de ETA que aparcó la furgoneta-bomba a pocos metros de la casa cuartel cubrió su rostro con un pasamontañas que luego también ha sido recuperado en el coche que utilizó el comando para huir.
La localización del origen del vehículo lleva a los responsables de la lucha antiterrorista a sospechar que la fabricación y montaje de la bomba fue realizada por miembros de ETA en territorio francés. Una vez preparado el coche-bomba fue entregado al 'comando Vizcaya' para que sus miembros llevaran a cabo el atentado.
'Modus operandi'
Este modo de operar fue observado en septiembre del pasado año en el atentado fallido con otro coche-bomba que se registró en Logroño. El vehículo cargado de explosivos fue colocado el día 9 delante de la delegación del Ministerio de Defensa, pero no llegó a estallar, lo que hizo posible que la policía lo desactivara. La colocación de ese coche bomba se atribuyó a miembros del 'comando Vizcaya', aunque fue fabricado en Francia ya que se encontraron en él las huellas de Aitzol Iriondo, 'Gurbitz', uno de los lugartenientes del jefe de los comandos de ETA Garikoitz Azpiazu, 'Txeroki'.
Las cámaras de vigilancia del cuartel que no han resultado dañadas han podido captar algunas de las escenas del atentado, han precisado las fuentes consultadas. Un terrorista aparcó la furgoneta-bomba, activó un temporizador con una cuenta atrás que podría no alcanzar el minuto y corrió al Peugeot 306, donde le esperaba, al menos, otro etarra.
A los pocos segundos de iniciar su huida, se produjo la explosión que costó la vida al guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón, de guardia en la garita de la casa cuartel. El agente del Instituto Armado falleció mientras intentaba alertar de la presencia de un vehículo extraño en las proximidades.
Tres vehículos
En total, los terroristas utilizaron tres vehículos para cometer el atentado. La furgoneta 'Citroën Berlingo', cargada con una importante cantidad de explosivos, tenía las placas de matrículas dobladas. El segundo vehículo es un Peugeot 306, utilizado para huir del lugar del crimen y que fue encontrado por la Ertzaintza una hora después en Abadiño. Los terroristas lo habían abandonado con una garrafa de gasolina y una botella adosada, a las que habían sumado un dispositivo de iniciación para provocar su incendio. Sin embargo, el dispositivo falló y los ertzainas encontraron el vehículo intacto.
El Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil inspeccionó minuciosamente el coche en busca de huellas y restos de ADN que permitan identificar a los autores del atentado. Los hallazgos de pasamontañas ya han resultado fundamentales en otras investigaciones por terrorismo y kale borroka ya que suelen guardar restos de saliva de la persona que los ha utilizado y de ahí se puede obtener una muestra de ADN.
Los etarras se arriesgaron a desplazar el Peugeot 306 desde su escondite hasta el lugar del atentado, a pesar de que es un coche cuyo robo había sido denunciado, sin preocuparse por doblar las placas de matrícula. Los investigadores creen que probablemente confiaron en que la noche les facilitaría un desplazamiento discreto y que utilizaron un tercer coche como vehículo 'lanzadera' que les pudiera prevenir de cualquier presencia policial. Este tercer vehículo fue el utilizado para continuar la huida tras abandonar el Peugeot en el Monte Urkiola.
A punto de tener un accidente
Asimismo, los miembros de ETA que perpetraron el atentado de Legutiano estuvieron a punto de tener un accidente de coche enfrente de la casa cuartel, según han informado fuentes de la investigación. El coche utilizado para la huida se vio obligado a dar un frenazo violento que le hizo salirse de su carril e invadir la vía contraria, aunque el incidente no tuvo otras consecuencias.
El conductor del Peugeot dio un frenazo brusco al llegar ante el cuartel y, bien porque el suelo estaba mojado por la lluvia o por exceso de velocidad, perdió por un instante el control de forma que el vehículo ocupó parte del carril contrario. Ese incidente no le impidió continuar su trayecto en dirección a Bilbao por el puerto de Urkiola.
Los cuerpos policiales trabajan con la hipótesis de que el comando de ETA que opera en Vizcaya cuenta con una lonja o un garaje que le permite guardar automóviles. El Peugeot 306 utilizado para huir de Legutiano ha estado durante más de un mes en poder de los terroristas conservando las placas de matrícula originales, por lo que se cree que no ha sido utilizado durante este tiempo.