El Tribunal Especial de lo Criminal de París condenó ayer a Juan Ibón Fernández Iradi 'Susper' a quince años de prisión por haber ejercido en suelo francés durante 2002 las jefaturas del aparato militar y del subaparato de reclutamiento de ETA. Los jueces impusieron penas de cinco a doce años a los otros cuatro etarras juzgados desde la semana pasada en el mismo proceso, a quienes también se prohibió de manera definitiva la residencia en Francia.
Las condenas pronunciadas tras cuatro horas de deliberación contra los cinco acusados suman 48 años de cárcel, doce menos que los 60 que totalizaba la petición del fiscal Christophe Teissier. La diferencia obedece, en buena parte, a que 'Susper' fue considerado no culpable del cargo de extorsión de fondos en banda organizada a una docena de empresarios por un importe aproximado de cuatro millones de euros.
El fiscal, que pidió 20 años para el ex dirigente etarra, había retirado las extorsiones a tres industriales porque las víctimas declararon a la policía española que recibieron las cartas de ETA con posterioridad a su primera detención, a finales de 2002 en Las Landas. Pero la defensora, Yolanda Molina, hizo ver al tribunal que la lista de quince chantajeados que le fue intervenida procedía del escondite en Bergerac de Jon Olarra y Ainhoa Mujika, sus predecesores en la jefatura militar, a quienes nunca se imputó el cobro del impuesto revolucionario.
Los siete magistrados profesionales, integrantes de una sala especial sin jurado por tratarse de un asunto de terrorismo, condenaron a doce años a Lorena Somoza 'Pinpi', para quien Teissier había reclamado quince por considerarla la mano derecha de Fernández Iradi en la jefatura de 'Arrantzaleak' (reclutadores). Esta trama de captación de nuevos militantes fue desmantelada mediante 116 arrestos practicados gracias a la explotación de 'los papeles de Susper' en una serie de siete redadas realizadas entre febrero de 2003 y julio de 2005 al otro lado de la frontera hispanofrancesa.
8 años a Mikel Otegi
Por su parte, Mikel Otegi 'Igor' y Aloña Muñoa 'Enma', detenidos al acudir a una cita interceptada dos meses antes a 'Susper', fueron sentenciados a ocho años cada uno, dos menos que la petición fiscal. El tribunal ordenó que la pena sea fundida con las condenas menores que ambos ya purgan en cárceles galas por pertenencia a 'Harrera' (aparato de la reserva) en períodos anteriores.
Por último, la corte aceptó los cinco años solicitados contra Beltzane Obanos 'Pili', que se encuentra en libertad provisional tras haber permanecido cuatro en prisión preventiva. El juez Francis Debons, presidente de la sala, puntualizó que no se ordena su reingreso en la cárcel y que dispone de diez días para recurrir. Las anotaciones que llevaba encima al ser detenida con 'Susper', «fallo de seguridad de una activista joven y poco experimentada», según Teissier, provocaron la mayor cascada de detenciones en la historia reciente de ETA.
La lectura del veredicto fue acogida con el canto del 'Eusko Gudariak' por los condenados, puestos en pie y puño en alto, y por sus allegados en los bancos del público, desde donde se dieron gritos a favor de ETA. Horas antes 'Susper' había consumido el último turno de palabra en un emplazamiento a las autoridades francesas a «un cambio de actitud y a dejar la represión a ultranza».
En su intervención, el fiscal subrayó que el atentado perpetrado horas antes en Legutiano (Alava) obligaba a revisar el balance de víctimas de ETA, «del que es directamente responsable el aparato militar, centro del dispositivo del terror». También recordó que Fernández Iradi fue condenado el pasado 13 de febrero en París a 30 años de prisión, con por lo menos 20 de cumplimiento íntegro, por el asesinato frustrado de un gendarme en 2001.