Las multas de tráfico caerán mañana en picado en Euskadi. No es que vayan a producirse menos infracciones, sino que una gran parte no serán sancionadas. Los sindicatos con mayor representación en las 78 policías municipales del País Vasco -ELA, CC OO, UGT, Erne y SVPE- han convocado una «jornada de reflexión» en demanda de su incorporación a una categoría profesional superior, el grupo C1, y la equiparación con la Ertzaintza, «con las consecuencias económicas que de ello se deriven», explicaron las centrales en un comunicado.
Los agentes no tienen derecho a la huelga, por lo que la insólita protesta no puede suponer una dejación de sus funciones respecto a la persecución de delitos e infracciones flagrantes, o el descuido del orden público. Según los sindicatos, el acto reivindicativo se traducirá en una «ostensible anormalidad». Se garantizará la atención de todos los «servicios de emergencia y demandas de los ciudadanos», pero se hará la vista gorda frente a otras conductas incívicas. «Por ejemplo, ante una doble fila, el policía realizará una labor educativa en lugar de coercitiva; reprenderá al conductor», señalaron fuentes municipales. Sólo en los casos «de fuerza mayor», «si alguien aparca en la entrada a un garaje e impide la salida, o en un vado reservado para ambulancias, entonces sí será sancionado».
Además, los agentes que secunden la jornada -hay más de 3.000 policías locales convocados en el País Vasco- aplicarán la normativa a rajatabla, aunque siempre «con beneficio al reo», lo que supondrá un retraso considerable en la tramitación, o «delegarán en otros cuerpos policiales las tareas que no correspondan al espíritu de la presente convocatoria», señala la nota de prensa.
Los policías locales se quejan de ser prácticamente los últimos, de los cerca de 120.000 miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, incluidos la mayoría de las Policías Municipales, en ser reconocidos en este grupo profesional, que supondría un aumento de sueldo de unos 1.800 euros anuales para cada agente.
Políticos «cicateros»
«Mi sueldo base en el grupo D es de 580 euros y en el C, sería de 700, más los trienios», compara un agente. Otra de las consecuencias de esta reclasificación profesional es que a los aspirantes a opositar a una plaza de policía municipal se les exigirá un nivel educativo de Bachiller, en lugar del Graduado Escolar como hasta ahora.
«No queremos castigar al ciudadano, porque no tiene la culpa». Atacarán directamente a una de las vías recaudatorias de las administraciones, las multas. Las centrales consideran responsables de su retraso con respecto a otros cuerpos a los políticos, en especial al PNV, que se han mostrado «cicateros a la hora de proveer de derechos a los policías». «Lo que han conseguido ha sido unirnos por una vez a todos los sindicatos», se felicita un portavoz de ELA.
A la jornada de reflexión de mañana le seguirá otra similar el próximo día 30. A partir de ese momento, si no se producen avances sensibles, las centrales, que confían en una temprana solución, estudiarán medidas «más duras».
En julio de 2004, los sindicatos de la Policía Municipal de Bilbao, con una plantilla de casi 780 agentes, pusieron en marcha una iniciativa similar para denunciar sus precarias condiciones de trabajo y presionar así a la concejalía de Seguridad Ciudadana. Los agentes patrullaron de forma «más flexible». La 'relajación' se tradujo en que un 90% de las irregularidades que detectan al día las patrullas quedaron sin castigo.