Los centros cívicos vitorianos siguen siendo la envidia de muchas capitales españolas y motivo de satisfacción para miles de personas que tienen como parte de su rutina diaria la visita a alguno de ellos. Pero esos miles de ciudadanos no son tantos como se pensaba. Durante los últimos años, el Ayuntamiento estimaba que, cada día, unas 17.000 personas acudían a la red de centros cívicos de la ciudad. Sin embargo, en 2007 se implantó en todos ellos el sistema de recuento automático, el único que no deja lugar a dudas. Y, como pasa a veces, cuando llegan las estadísticas serias los números se desinflan: el año pasado se registraron 13.951 usos diarios. En esta cifra se incluyen tanto las visitas a los once centros cívicos como a los polideportivos de Ariznabarra, Arriaga y San Andrés.
El dato está recogido en la Memoria del Ayuntamiento del año 2007, que, pese a revelar las exageradas estimaciones municipales, también refleja el notable tirón popular que mantienen los centros. Uno de los termómetros para medirlo es el poder de convocatoria de las actividades que se realizan en ellos. El pasado año se llevaron a cabo 355, que recibieron 61.873 inscripciones correspondientes a 24.677 personas diferentes. Es decir, el 10% de la población de la ciudad ha participado durante 2007 en alguno de los cursos, charlas, excursiones o actividades en general ofrecidas por los centros cívicos. Eso sí, las convocatorias que más interés suscitan son, con mucha diferencia, las deportivas. Como prueba, del millón de euros ingresados en las arcas municipales por las matrículas en las diferentes actividades, 760.000 fueron para el servicio de Deportes.
Un notable alto
Pero lo más importante de todo es saber si el personal disfruta, y parece que sí. Según un estudio de satisfacción realizado a 3.890 asistentes, los participantes le dan a los cursos y talleres organizados en los centros cívicos un notable alto, un 8,3 en una escala del 1 al 10. Lo más valorado es el ambiente y el profesorado, con 8,7 puntos. El lugar en el que se celebra la actividad y su utilidad son los aspectos que obtienen una calificación más discreta, un 7 y un 7,3 respectivamente.
Hay dos aspectos que llaman la atención sobre el perfil de los participantes. El primero es que el 70% son mujeres, cuya edad media es de 34 años. El segundo es que los hombres, que van en menor medida, son más jóvenes, de 29,4 años de media.
Por último, también es curiosa la diferente afluencia de público a los centros cívicos en según que época del año. La cifra cae en agosto, en plenas vacaciones estivales, a 73.319 personas al mes. Sin embargo, en octubre, mes de desazón y buenos propósitos, la cifra se disparó en 2007 hasta los 470.355. A partir de aquí, la línea comienza a descender al mismo ritmo que muchos ciudadanos abandonan las colecciones que han comenzado al frío de la recién recobrada rutina. Durante el resto del año el número de usuarios ronda los 340.000 al mes.