Los patronos del Guggenheim reunidos en el comité asesor de finanzas nunca trataron oficialmente la compra de dólares en sus citas de 2001 y 2002, previas al acuerdo de la operación. Las actas de estas sesiones, en las que ni siquiera figura como tema de debate las divisas, ponen en entredicho la versión esgrimida por la consejera de Cultura en sus últimas explicaciones en el Parlamento, a raíz del descubrimiento del desfalco.
En esa comparecencia, celebrada el pasado lunes en un momento de máxima presión pública para esclarecer el robo y la ruinosa compra de dólares, Miren Azkarate explicó que las nueve empresas «expertas» que integraban ese consejo también recomendaron la adquisición de moneda estadounidense por adelantado, decidida finalmente «por la dirección del museo». «Y creo que algún conocimiento de lo que pasaba en el mercado tendrían» sus representantes, comentó Azkarate, quien citó uno a uno los nombres de las compañías en un intento por ampliar los respaldos a una compra cuestionada. Los partidos de la oposición volvieron a exigir responsabilidades por ese fiasco.
El señalamiento ha sido recibido con sorpresa y cierto malestar entre algunos patronos, que lo interpretan como una forma de involucrarles en una operación que a la postre resultó un fiasco. Según el Tribunal de Cuentas, las pérdidas de fondos públicos entre 2002 y 2005 superaron los seis millones de euros, cifra rebajada hasta los 4,2 millones por el director del museo, quien ya ha calificado de «desafortunada» la compra debido a la depreciación del dólar.
En el debate parlamentario, el cuarto que se celebra tras el escándalo, Azkarate y el director del Guggenheim, Juan Ignacio Vidarte, volvieron a explicar esta semana la operación de cambio de divisas. A preguntas de los partidos, la consejera indicó que la compra de dólares por adelantado para el pago de obras de arte fue decidida «por la dirección del museo», en una medida «asumida» también por la Tenedora. Esta sociedad adquiere las piezas artísticas, gracias a los recursos aportados por el Gobierno vasco y la Diputación -unos 6 millones al año-. La otra entidad financiada por ambas instituciones públicas es la Inmobiliaria, titular del suelo y del edificio.
En la misma reunión, Azkarate señaló al comité asesor de presupuestos y finanzas, un organismo vigente hasta 2003 y dependiente de la Fundación, la tercera pata del Guggenheim. Además de las dos administraciones, su consejo está formado por la matriz en Nueva York y los patronos privados, y se ocupa de la actividad del Guggenheim. Frente a las críticas de los partidos por «la falta de seguridad», Azkarate defendió las coberturas adoptadas para comprar divisas y llegó a asegurar que el comité sostenía que el dólar «estaba fuerte». «Nos decían que seguiría así», reiteró, antes de pasar lista a las empresas que integraban ese foro en 2002 para dar la idea de que la operación gozaba de amplio respaldo.
Auditorías y visitantes
Al menos tres empresas que participaban en ese órgano consultor cuestionan esa versión -otras han desaparecido ya-. Aseguran que el comité nunca realizó semejante recomendación y menos que abordara oficialmente este asunto. Las actas de 2001 y 2002 así lo demuestran. Ésta última, fechada el 27 de mayo, dos meses antes de que se acordara la operación de aseguramiento con el BBVA, duró una hora y cuarto, y contó con la asistencia del entonces director de Finanzas Roberto Cearsolo.
Hay cuatro temas en el orden del día: la auditoría a la Fundación -única sociedad del museo que se ha fiscalizado todos los años-, su estado financiero en el ejercicio en curso, el balance de visitantes y un proyecto de merchandising. En el acta de 2001 tampoco hay mención alguna a las divisas.
Entre los patronos citados ha causado sorpresa que la consejera tratara de ampararse en el comité de finanzas, pues este órgano depende de la Fundación, que no gestiona la compra de obras y, por tanto, la adquisición de divisas. Su Patronato acaba de ofrecer un apoyo unánime a Vidarte.
Ni la consejería de Cultura del Gobierno vasco ni el Guggenheim quisieron ayer valorar el contenido de las actas. El departamento de Azkarate, a través de su portavoz, insistió en que la operación de divisas fue decidida por la dirección del museo «con el asesoramiento del comité financiero y una entidad bancaria». La misma fuente delegó explicaciones más amplias en el equipo de Vidarte, que a última hora de la tarde declinó hacer comentarios.