El Athletic ofrecerá un año más de contrato a Armando Ribeiro. Según ha podido saber EL CORREO, la junta directiva rojiblanca pretende reunirse la próxima semana con el portero para presentarle la oferta, que también contempla una mejora de sus honorarios.
El equipo de Fernando García Macua toma esta decisión tras las repetidas peticiones de Joaquín Caparrós, el máximo valedor de esta operación. El entrenador rojiblanco quiere contar con el portero un curso más ya que considera que el de Sopelana ha cumplido con creces. El técnico sevillano piensa que el vizcaíno, el quinto mejor arquero de Primera por coeficiente de goles (17 tantos encajados en quince partidos, una media de 1,13 por partido), llegó al club vizcaíno en un momento delicado (el equipo ocupaba la decimosexta posición, a sólo un punto del descenso) y que, en parte gracias a su actuación, el conjunto acabó de ganar la confianza defensiva suficiente para empezar a escalar posiciones.
Lo cierto es que Armando, que llegó en enero para sustituir a Dani Aranzubia, que no convencía a Caparrós, se ha ganado el cariño de la grada. Y eso que, de primeras, cuando se anunció su fichaje, surgieron voces críticas que pusieron en duda la necesidad de incorporar un meta de 37 años, con una gran experiencia, pero que, a fin de cuentas, había perdido la titularidad en un equipo de Segunda, el Cádiz.
Esas dudas se diluyeron nada más debutar con el Athletic. El meta, que siempre se ha mostrado muy cauto en sus declaraciones públicas, se limitó a hablar en el campo. En dos entrenamientos se ganó la titularidad y, de inmediato, acabó de convencer a la afición rojiblanca, que vio en él un ejemplo de entrega y superación, además de a un portero seguro bajo palos y con gran confianza en sus posibilidades.
Armando podrá ahora elegir así si quiere prolongar su «sueño», defender la camiseta rojiblanca, un curso más. El miércoles, en una rueda de prensa que sonó a despedida, insinuó que mañana, en Sevilla, jugará su último partido con el Athletic, pero admitió que quería seguir en activo una temporada más y que, si era en el Athletic, mejor. «Mi contrato acaba el 30 de junio -dijo el de Sopelana-. Y, a día de hoy, el de Sevilla será mi último encuentro (...) Nadie me debe nada. Estoy satisfecho por haber aportado mi granito de arena y estoy muy contento de que se acordaran de mí. Si quieren que siga, bien; si piensan lo contrario, pues también».
Sin embargo, la junta directiva, sin acabar de deshojar la margarita, había enviado mensajes que permitían pensar que la renovación de Armando estaba cantada. En una entrevista con este periódico a finales de marzo, Fernando García Macua elogió su comportamiento: «Él sabe que estamos muy satisfechos con su papel y aportación. Hemos visualizado en él que los profesionales pueden comprometerse con el club de una gran manera. No sólo la junta, todo el club está orgulloso de su comportamiento y de su forma de vivir el Athletic».
La duda de Lafuente
Si Armando acepta la oferta e Iraizoz cumple los planes de recuperación, la única duda en la portería que queda por despejar en vistas al curso que viene es el futuro de Iñaki Lafuente, jugador que, según sus declaraciones públicas, quiere volver a Bilbao.