Mariano Rajoy celebra estos días una ronda de consultas con dirigentes del PP y rompe así el aislamiento en el que estaba confinado semanas atrás, cuando Ángel Acebes anunció su retirada.
Ante el recrudecimiento de la crisis por el conflicto surgido con María San Gil, el líder de los populares ha recibido a distintos dirigentes para escuchar su diagnóstico sobre la difícil situación que atraviesa. El pasado miércoles, citó a Jaime Mayor Oreja para una entrevista que debía haberse celebrado ayer por la mañana pero el político vasco anuló la reunión, a última hora, al ver la expectación mediática que provocó y tras comprobar que algunos medios lo identificaban como integrante del sector crítico.
Mayor Oreja llamó al presidente del PP para comunicarle que no podía acudir a un encuentro publicitado de antemano cuando se trataba de celebrar una «conversación privada», según informaron fuentes de los populares vascos. «Rajoy entendió perfectamente estas razones y aseguró que él no tenía nada que ver con la filtración de la entrevista», explicaron las mismas fuentes. No obstante, la cita está pendiente y tendrá lugar en próximas fechas aunque no antes del 25 de mayo puesto que el presidente del grupo popular en el Parlamento Europeo estará fuera de España hasta esa fecha.
Rajoy intenta así buscar un cauce propicio para solucionar el conflicto que le enfrentó a María San Gil la semana pasada y que, a su vez, ha provocado una división interna en el partido del País Vasco. Los primeros pasos del líder popular han sido de acercamiento a la dirigente donostiarra a la que ha enviado diversos mensajes conciliadores, como la garantía de que hará todos los esfuerzos que estén en su mano para superar la crisis.
Además, se desmarcó abiertamente de las críticas de los miembros de la dirección nacional que reprocharon a San Gil su conflictiva rueda de prensa por coincidir con el último atentado de ETA, según informan fuentes oficiales del PP. «El presidente no reprocha nada a María y está en la mejor predisposición de reconducir este asunto», afirmó un portavoz de Rajoy. «Confía plenamente en el liderazgo de la presidenta del PP vasco y desea su reelección en el congreso de julio», añadió la misma fuente. Por su parte, los populares del País Vasco reconocen los esfuerzos del presidente nacional para superar sus diferencias con San Gil, pero estiman que en realidad la dirigente ha tomado ya la decisión de no presentarse a la reelección en julio.
Equipo
Algunos políticos populares que formaron parte de esta ronda abierta por Rajoy han aconsejado a su presidente que tome decisiones para recuperar oxígeno antes del cónclave de junio y varios han insistido en pedirle que dé a conocer su equipo. Pero Rajoy es reacio a atender estas recomendaciones y no parece muy dispuesto a alterar sus planes para aguantar el tipo hasta el 20 de junio, porque está convencido de que, si desvela algún nombre, sus futuros dirigentes resultarán 'quemados' por la actual bronca interna y mediática.
Quien sí se reunió ayer con Rajoy fue el diputado Gustavo de Arístegui, quien en las últimas semanas ha hecho públicas sus críticas al presidente del PP. Diversos intermediarios habían aconsejado al parlamentario que llamara por teléfono a su presidente para suprimir el abismo que se ha abierto entre ambos y éste le citó en su despacho. El encuentro resultó «amigable y fructífero», según explicó después Arístegui a las puertas de la sede de su partido, donde también se mostró favorable a la «unidad del PP» y dispuesto «a colaborar en la construcción de una alternativa al Gobierno del PSOE».