Los trabajadores de la empresa TCSA, adjudicataria del servicio de Bilbobus y parte de las líneas de Bizkaibus, anunciaron ayer el recrudecimiento de sus protestas. Los operarios, que mantienen paros de cuatro horas de duración todos los lunes y viernes desde el pasado día 5, extenderán sus movilizaciones también a los miércoles durante el próximo mes e irán a la huelga los días 20, 21 y 23 de junio. Ese fin de semana será uno de los más importantes para Bilbao desde el punto de vista turístico. Miles de personas acudirán al festival Kobetasonik, que traerá hasta la capital vizcaína a varias estrellas mundiales de la música 'heavy'. Su celebración podría verse realmente afectada por este contratiempo.
Lejos de acercar posturas, el conflicto entre el comité de empresa y la dirección parece enconarse. De hecho, el endurecimiento de las protestas viene motivado por la falta de avance y el desencuentro a la hora de discutir las condiciones laborales exigidas, precisaron fuentes sindicales. Los representantes de los conductores piden la firma de un nuevo convenio que aumente sus prestaciones salariales. «Básicamente reclamamos una equiparación en el sueldo con los chóferes de los autobuses urbanos de Vitoria y San Sebastián», explicó ayer José Antonio Fernández Arias, uno de los portavoces de los empleados.
Según algunas fuentes, si se atienden estas reivindicaciones, el incremento en la nómina debería alcanzar el IPC real más el 8% durante los próximos tres años. Los responsables de TCSA, por su parte, ya advirtieron la semana pasada de que ahora es un mal momento para abrir una negociación: «Hay un concurso en marcha para adjudicar el servicio de Bilbobus y sería una gran irresponsabilidad firmar un acuerdo marco que comprometería gravemente tanto a la institución como al operador adjudicatario».
Con todo, la jornada de ayer fue la cuarta de paros parciales. El seguimiento fue muy importante, al igual que sucedió en los tres días precedentes. En lo que queda de mes se repetirá la medida. Autobuses aparcados entre las 7,30 y las 9,30 horas, por la mañana; y entre las 18.00 y las 20.00, por la tarde. Los servicios mínimos han sido fijados en el 30%.
Dos manifestaciones
Mayo terminará con una manifestación de los conductores por las calles de Bilbao. Será el día 28. Escena que se repetirá, si no hay avances, el 4 de junio. A partir de ahí, los empleados comenzarán a movilizarse también los miércoles. Finalmente, el punto álgido de las protestas corresponderá a la huelga prevista para las jornadas del 20, 21 y 23, coincidiendo con el festival Kobetasonik y también con la celebración del Akelarre típico de la noche de San Juan en Artxanda.
Marcos Muro, presidente de Promobisa -la sociedad municipal para la promoción de grandes eventos- anunció ayer que la entidad trabaja ya en buscar alternativas de transporte para las miles de personas que se espera vengan a Bilbao para ver a, entre otros, Judas Priest o Kiss. «Además, también se puede ir a pie, ya que sólo hay 25 minutos desde Termibus hasta el recinto acondicionado para los conciertos», afirmó. «Eso sí que es una alternativa saludable», apostilló.