Una conductora de Valladolid reclama a un inmigrante rumano 827 euros por los daños que sufrió en el coche al atropellar a su hijo de 14 años que, al parecer, invadió la calzada detrás de una pelota que se le había escapado cuando jugaba en un parque. El progenitor, actualmente en paro, reconoce que «la culpa fue de mi hijo y ahí poco tengo que decir», pero critica la «poca humanidad» de la mujer que le arrolló y que «ni siquiera nos ha pedido el dinero antes de ir a juicio».
«Llevo 18 años con el carné de conducir y nunca se me ocurriría reclamarle a la familia de un niño los daños causados en mi coche después de haberle atropellado», se lamenta. El abogado de la ONG Desod, a la que ha recurrido el padre, reconoce que «poco argumento tenemos contra está demanda porque está bien planteada legalmente y, al final, no quedará más remedio que pagar los daños».
El atestado redactado por la Policía Municipal no deja lugar a dudas sobre la culpabilidad del menor en el atropello. El letrado de la demandante justificó que se trata de «un procedimiento absolutamente normal y razonable para reclamar los daños causados sobre un turismo sin culpa de su propietario».
El padre del chaval, que permaneció tres días ingresado en el hospital como consecuencia del atropello, insiste en su deseo de pagar, aunque duda de «si esta señora tiene corazón». El vehículo de la demandante, un 'Opel Astra', sufrió la rotura del faro y del retrovisor izquierdos y del parabrisas. La vista tendrá lugar el 11 de julio a las 11.30 horas en el Juzgado de Primera Instancia 8 sin que esté previsto un acto de conciliación.
Caso Enaitz
La demanda tiene un conocido precedente en el caso de Enaitz Iriondo, el joven de Durango que murió atropellado en Haro por un conductor que luego reclamó a sus padres 20.000 euros por los desperfectos que había sufrido su vehículo. Aunque finalmente retiró la demanda por la presión social, la Fiscalía pidió al juez que reabriera la causa contra el propietario del 'Audi' al apreciar indicios de responsabilidad en el atropello. La jueza, sin embargo, rechazó esta pretensión. El auto está recurrido.
También es similar el caso de una joven de 34 años de Castellón que murió atropellada en marzo de 2007 y, nueve meses después, el automovilista reclamó 7.000 euros a la familia de la víctima por los desperfectos en el coche. La demanda fue igualmente retirada.