
El lehendakari, Juan José Ibarretxe , durante la rueda de prensa posterior a la reunión que mantuvo con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de la Moncloa. /EFE
Espera «sinceramente» que el PP arregle sus problemas
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha rechazado opinar sobre la crisis que vive el Partido Popular vasco porque es un problema interno y se limitó a expresar que desea "sinceramente" que el grupo político "arregle sus problemas y resuelva sus diferencias".
En declaraciones a los medios en Bruselas, Ibarretxe ha asegurado que los políticos "solemos tener una rara habilidad para no arreglar las cosas en nuestra casa y opinar de los problemas de los demás" y que eso es algo que él "no va a hacer".
"Deseo que el Partido Popular resuelva sus problemas, lo deseo sinceramente, pero debo decirles que lo van a tener que resolver ellos", ha explicado, para después añadir que "desgraciadamente" ninguna opinión realizada por el lehendakari "les va a poder ayudar".
En este sentido, Ibarretxe ha señalado que "es bueno que seamos respetuosos con las vidas de los demás y, en este caso, con los problemas que tiene el Partido Popular" y que "lo único que quiero que sepa el PP es que deseo que arreglen sus problemas y resuelvan sus diferencias".
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, se ha mostrado "optimista" respecto a sus planes para el futuro del País Vasco y ha abogado por "agotar hasta las últimas consecuencias las posibilidades de lograr un acuerdo" con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
"Fui muy claro en
Madrid, dije que estamos a tiempo y lo sigo creyendo", ha asegurado Ibarretxe en una rueda de prensa en Bruselas, en la que ha insistido en que lo que
ha propuesto al Ejecutivo es "simplemente que negocie y pacte" con él lo "que negoció y estuvo dispuesto a pactar con Batasuna o con ETA".
El lehendakari considera que este argumento tiene "un peso extraordinario" y ha asegurado que se le hace "imposible" pensar que el PSOE considere que aquello que estaba dispuesto a aceptar en 2006 sea hoy, planteado por el Gobierno vasco, una "aventura o una ocurrencia".
A su juicio, esto "tiene un cierto grado de contradicción" y, por ello, hay "una parte de la sociedad vasca que no lo entiende".
El referéndum para 2010
Ibarretxe ha asegurado que lo que presentó en La Moncloa son "las bases políticas que los socialistas estaban dispuestos a firmar el 26 de octubre del año 2006". "Lo que en su día estaba considerado un intento serio, legítimo, democrático, constitucional y encajable, ¿cómo puede ser hoy todo lo contrario?", se ha preguntado el lehendakari.
El lehendakari, que se ha mostrado optimista y ha apostado por "agotar hasta las últimas consecuencias las posibilidades de un acuerdo" con Madrid, ha criticado la postura "defensiva" de Zapatero y su fijación electoral y ha dicho que no se plantea adelantar los comicios porque "no hay que adelantarse a los acontecimientos".
Ibarretxe ha recordado que su objetivo es lograr un pacto político que sirva de base para que los grupos en Euskadi elaboren un texto que sea presentado en 2010 para ser votado en referéndum. Al respecto, ha afirmado que se le "hace difícil, casi imposible, ver que haya un sólo partido vasco que no quiera consultar al pueblo" y que "tenga miedo de la democracia".