El consejero vasco de Sanidad, Gabriel Inclán, ha afirmado hoy que los dos nuevos retos de su departamento en materia de atención al parto consisten en superar las "rutinas asistenciales" y en promover el "protagonismo y corresponsabilidad" de las mujeres en el proceso de su propio parto.
Inclán ha participado en el acto de inauguración de una jornada titulada 'La atención al parto y al nacimiento en el siglo XXI' que se celebra hoy en Bilbao y que está dirigida a profesionales sanitarios, sociedades y asociaciones científicas, miembros de la judicatura, y asociaciones de mujeres.
Según ha dicho en su intervención, los actuales indicadores de atención obstétrica en el sistema sanitario público del País Vasco -que atiende el 88% de los partos de esta comunidad- son "muy buenos". Como ejemplo ha citado la tasa de cesáreas practicadas, que fue del 12,5% el pasado año (la OMS recomienda que no superen el 15%), frente al 22,2% registrado en el Sistema Nacional de Salud.
"Racionalizar el uso de la cesárea -ha añadido- ha permitido que los partos con presentación de nalgas sean partos vaginales en el 31% de los casos en el Hospital de Cruces y en el 26% en el Hospital de Basurto".
Además, según ha indicado, se ha introducido la maniobra para cambiar de posición al feto en presentación podálica durante las últimas semanas de gestación, lo que se ha conseguido en el 54% de los casos, y también se ha incrementado el número de partos vaginales en mujeres que han sufrido una cesárea previa.
Retos
También ha citado el indicador de las episiotomías, que en el País Vasco se mantiene por debajo del 30%, y que "sólo debe practicarse -ha indicado- cuando es estrictamente necesario, porque acarrea muchas molestias a las mujeres y no preserva la integridad del suelo pélvico".
El consejero ha destacado que "una vez alcanzados estos buenos indicadores", uno de los retos cara al futuro es combinar "la mínima instrumentalización del parto con la intervención apropiada si el proceso se separa de la normalidad". "Nos proponemos -ha dicho- superar las rutinas asistenciales y dar una respuesta más personalizada a las circunstancias y necesidades de cada mujer y, además, favorecer el contacto inmediato del hijo con la madre".
Un segundo reto es proponer el protagonismo y la "corresponsabilidad" de las mujeres en su propio parto , lo que supone, según ha explicado, "no solo que el sistema sanitario se conciencie sobre el derecho a la autonomía de la mujer en el parto sino un auténtico cambio cultural, que la mujer tenga información y decida qué quiere hacer".
"No es un objetivo inmediato -ha apuntado-, es un paso más; se trata de que se explique a la mujer las distintas alternativas y que, después, decida, y esto requiere tiempo y que Osakidetza y las mujeres vayan de la mano".