Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Portada

LA RIOJA
Un soplo de aire y a echar a correr
08.06.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«¡Habla... Pinocho!». Viendo la exposición de marionetas y títeres organizada por la Fundación Caja Rioja se entienden las imperiosas ganas de Miguel Ángel de que su famoso Moisés echara a andar o se dispusiera a una disertación sobre el devenir de las cosas, el porqué del ser y la migración del cangrejo rojo.
En una especie de complejo de dioses paganos, nos dedicamos desde siempre a fabricar seres a nuestra imagen y semejanza, personajes que, además, movemos a nuestro antojo con unos hilos que parecen mover el mundo entero. Por eso, en esta muestra, se reflexiona precisamente sobre el origen de las marionetas y su utilización a lo largo de toda la historia por las diferentes culturas, desde el hombre prehistórico hasta nosotros mismos, para demostrar que, a l final, no nos diferenciamos tanto y que la evolución es cosa de unos pocos.
Un viaje por la historia de los títeres, que es un viaje por la historia del ser humano, primera marioneta del mundo, según dice la Biblia para los que creen en el ser divino como alfarero universal. Un soplo y el barro se hizo hombre. Por qué no un niño-Pinocho, entonces. El título de la exposición anima a la esperanza: 'Ilusiones de tela y papel maché'. Y que no se pierda.
La belleza
«En el instituto de Bellas Artes me especialicé en el mosaico, de una gran belleza pero que requiere mucho tiempo y paciencia; igual que las marionetas», dice Corrado Masacci, comisario de la exposición y creador de muchos de los títeres en ella exhibidos. Y que, también deja claro, «no son copias, sino interpretaciones de una técnica y una estética».
Estudia libros, visiona películas y todo para intentar recrear épocas, lugares, tradiciones y modos de pensar y de vivir. Todo para captar hasta el más mínimo detalle. «En las marionetas chinas, por ejemplo, utilizo la cruceta y los hilos, típicos de los marionetistas del lugar».
Y claro, al final, se les acaba cogiendo cariño. «De las hechas por mí me gustan especialmente el pierrot, el mimo, el espíritu del bosque... Siento más cercanía con los que utilizo más, porque con ellos he hecho pasar ratos muy agradables». Porque no sólo hace falta arte en su construcción, sino también a la hora de, aunque sea de un modo ficticio, darles vida a través del movimiento.
Algunas curiosidades
Una marioneta convertida en marionetista y moviendo dos títeres, uno sujeto con cada mano, provoca, cuando menos, cierto desconcierto. Los roles han cambiado y se forma una cadena entre marionetistas y marionetas que se entrelazan y confunden.
Las primeras, las más antiguas de todas, también son dignas de admiración y causan incluso cierto respeto al plantarse frente a ellas. En lugar de los típicos materiales, como la madera o la pasta de papel, un latón tosco y rudimentario se modela para dar forma a un hindú.
Éstas son, además y casi sin saberlo, las causantes últimas de una evolución y una dedicación absoluta a ellas. «Una vez estuve en un espectáculo de marionetas de Rajastán y me impresionó tanto que desde entonces me dedico a esto». Origen de una pasión y, según se cree, de los primeros títeres de la historia.
Otras singularidades: un 'harrijasotzaile' vasco en pleno levantamiento de peso, africanos con conchas por ojos, un auténtico dragón rojo, Peter Pan e, incluso, un peculiar conjunto de anfibios circenses con todo el equipo de acróbatas y payasos, también un grupo de ranas en plan 'estrella'. «Son de lo más creativo que he podido hacer». Y, no podía faltar, Pinocho.
Una muestra de arte tan antigua como las pinturas de Altamira y mucho más que la Mona Lisa o El Guernica y digna, pues, de exhibirse en cualquier museo. «Tengo la suerte de haberme relacionado desde los once años con pintores y escultores, recibiendo una formación artística que se ha convertido en la base sin la cual sería imposible poner en práctica todo este trabajo».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS