Los trabajadores, periodistas, directivos de Vocento, miembros de los distintos consejos de administración y demás personas vinculadas al grupo desean manifestar su completa solidaridad con los trabajadores a los que han intentado amedrentar con la bomba colocada en la rotativa de EL CORREO.
Además de nuestro apoyo, queremos transmitirles nuestra gratitud por la profesionalidad y compromiso con la libertad que, una vez más, han vuelto a demostrar, al hacer posible que su periódico pudiera llegar a los quioscos por la mañana y también pudieran hacerlo 'El Mundo' y 'Marca', cuyas ediciones para el País Vasco se imprimen en nuestra planta de Zamudio.
Los trabajadores de la rotativa volvieron la madrugada del domingo a sus puestos tan pronto como las labores policiales lo permitieron y, también anoche, a las 22.15 horas, regresaron puntuales a los talleres donde sólo la fortuna evitó la tragedia. No estaban dispuestos a ceder al chantaje terrorista: se pusieron manos a la obra, dando a los violentos, pero también a todos nosotros, una lección de valor, decencia y responsabilidad con los miles de lectores que esperan cada mañana su trabajo.
También este mediodía queremos reconocer el ejemplo de los redactores de EL CORREO. Desde sus ordenadores, micrófonos o cámaras han vuelto a decir que las libertades en su conjunto y, en particular, la de expresión, no se humillan ni acobardan por más bombas o amenazas que se desplomen sobre ellas. La edición del periódico este lunes ha sido la más severa condena a ETA y una nueva muestra a la sociedad vasca y del resto de España, de que el derecho a la información está garantizado por profesionales excepcionales.
El director general de EL CORREO, el director del periódico, los directores y trabajadores de las plantas de impresión de Zamudio, los redactores y demás personal de EL CORREO no abandonaron sus responsabilidades un instante ni cedieron al cansancio de una noche de vigilia para que esta madrugada en los quioscos estuviera, como desde hace casi un siglo, el periódico de referencia en el País Vasco.
La sociedad española en su conjunto ha reaccionado con innumerables muestras de apoyo al diario y condena a los terroristas: desde la Casa Real, a todos los partidos democráticos, numerosas instituciones, organizaciones sociales, colegas de otros medios y cientos de ciudadanos anónimos han repetido en sus mensajes de solidaridad con EL CORREO su apuesta incondicional por la libertad y su hartazgo hacia quienes se empeñan en arrebatar la paz y la convivencia que anhela la sociedad española.
A los muchos que han inundado la redacción del periódico con sus palabras de cercanía, nuestro sincero agradecimiento. A los pocos que siguen sin condenar el chantaje y la violencia, sólo un mensaje, claro y alto: desde Vocento vamos a seguir defendiendo las libertades consagradas por la Constitución y, muy particularmente, porque es nuestro oficio y compromiso con la sociedad, la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz, plural e independiente.
La defensa de las libertades es nuestra supervivencia y el único camino hacia el progreso. La sociedad vasca y del resto de España no entienden otro modelo que la democracia y no se van a plegar a la minoría que la rechaza. Al hacer público nuestro apoyo desde cada una de las empresas de este grupo a los compañeros de Vizcaya, apoyamos también tanto a las personas como a los valores superiores que han animado y seguirán animando el espíritu de Vocento.