El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la presentación del Informe Económico del Presidente del Gobierno, en la sede del Consejo Económico y Social, en Madrid. /EFE
Las medidas de Zapatero no gustan a PP, CiU e IU
Las medidas económicas presentadas hoy por el presidente del Gobierno no han sido bien vistas por PP, CiU e IU.
Para el portavoz económico del PP en el Congreso, Cristóbal Montoro, el Gobierno "está claramente desbordado" por la situación de la economía y por ello Zapatero pronostica un menor crecimiento que el del vicepresidente económico, Pedro Solbes, que lo ha situado para 2008 y 2009 en el 2,3%.
En su opinión, a ese menor crecimiento hay que sumar la alta inflación y la subida de los tipos de interés y del paro, lo que refleja que el Ejecutivo socialista "va dando tumbos". Pero para Montoro lo más grave es que España está demostrando que es el país "más vulnerable" para afrontar la crisis, puesto que tiene un déficit exterior del 11%.
Desde IU, el coordinador de Economía y Mundo del Trabajo de IU, Javier Alcázar, también considera las medidas un "nuevo acto de propaganda económica", con el que Zapatero pretende ocultar la "inacción y el fracaso" del Gobierno para abordar la "crisis".
El socio de IU en el Congreso, ICV emplazó al Gobierno a que "incurra" en déficit por el menor crecimiento que habrá en 2008.
Al respecto, el portavoz de Economía y Hacienda de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, reclama a Zapatero que haga un diagnóstico "claro", ya que si no "difícilmente se adoptarán medidas que convengan a la economía y a los ciudadanos".
Por el contrario, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz-Ferrán, estima que las medidas van por el "buen camino" y considera "realista" que se haya diseñado un presupuesto equilibrado para 2009.
También ha sido bien recibido por UGT el diagnóstico de la situación, aunque el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, ha recordado que algunas de ellas, como la reducción de la oferta pública, deberán ser tratadas en la mesa de diálogo social.
Estamos en mejores condiciones que otras veces para superar esta fase problemática
Prevé un crecimiento por debajo del 2% para 2008 pero augura una recuperación para mediados de 2009
El Gobierno no adoptará medidas de ningún tipo que contradigan leyes esenciales de mercado o pongan en entredicho la solvencia del país
Sigue sin hablar de crisis pero hoy el presidente del Gobierno sí ha admitido que España atraviesa "serias" dificultades económicas, que "afectan directamente a los ciudadanos". Sin embargo, José Luis Rodríguez Zapatero no tiene ninguna duda de que el país saldrá "fortalecido" de esta "fase problemática" porque "estamos en mejores condiciones que otras veces para superar esas dificultades y para salir fortalecidos de esta fase problemática".
Aun así, el presidente
ha admitido que el crecimiento económico de 2008 estará por debajo del 2%, "un crecimiento débil a corto plazo, pero no un estancamiento duradero". El presidente del Gobierno ha situado el principio de la recuperación, con un crecimiento más vigoroso, a partir del segundo semestre de 2009.
Zapatero quiere poner freno a estas "dificultades" y ha anunciado que en 2009 la oferta pública de empleo se reducirá un 70% respecto a este año -Moncloa ha tenido que corregir el dato, que por la mañana había sido anunciado como reducción del 30%; se refería a dejarlo en el 30% con respecto a 2008- y que congelará los salarios de todos los altos cargos de la Administración General del Estado.
Este "plan de austeridad" está dirigido a contener los gastos corrientes de la Administración, se enmarcan en el objetivo de mantener el equilibrio presupuestario sin renunciar al gasto social comprometido y al gasto productivo necesario para impulsar el crecimiento. En el marco de ese plan de austeridad, en 2009 no se revisarán los salarios de los altos cargos de la AGE y de los altos directivos de entidades empresariales, organismos y fundaciones públicas.
Zapatero, durante la presentación del Informe Económico del Presidente del Gobierno 2008, en la sede del Consejo Económico y Social (CES), ha subrayado que el Ejecutivo no adoptará medidas de ningún tipo que contradigan leyes esenciales de mercado o pongan en entredicho la solvencia de España y el rigor de su política económica en los mercados internacionales.