Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

SOCIEDAD
El largo camino para llegar a ser un aditivo
24.06.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Antes de ser autorizados para su consumo, los aditivos deben demostrar que son «necesarios, seguros y eficaces». Para ello, cada aditivo es sometido por la Administración a estudios sobre sus efectos. Se emplean animales de laboratorio en las pruebas donde se determinan las cantidades que pueden ingerir los humanos sin efectos adversos. La mayoría de estos aditivos se emplea para dar color y sabor a los alimentos y para conservarlos durante más tiempo.
El uso de estos compuestos está regulado por tres normativas; una para colorantes, otra para edulcorantes y una tercera para el resto de aditivos. La práctica totalidad de los aditivos alimentarios están presentes en la Naturaleza y lo que hace la industria alimentaria es sintetizarlos y aumentar su concentración. Los especialistas inciden en el derecho del consumidor a saber qué aditivos están presentes en los alimentos. De hecho, la información figura en las etiquetas, aunque sólo los especialistas son capaces de distinguir detrás de la sigla E-330 al ácido cítrico (el del zumo de limón) o la goma arábiga tras el E-414.
Código de números
A grandes rasgos los colorantes se identifican con la letra E y con números a partir de 100. La cochinilla es E-120 (colorante rojo o violeta obtenido del caparazón de las hembras desecadas de un insecto que vive en cactus de Canarias y América: se necesitan 150 insectos para obtener un gramo), los carotenos, E-160 (para proporcionar color naranja; se obtiene de las zanahorias, hortalizas, algas...), la clorofila, E-140, da color verde y se obtiene de hierbas, alfalfa...
Los conservantes son los E-200 como el ácido acético (E-260). Los antioxidantes, como el ácido cítrico (E-330) se distinguen con la serie E-300. Emulgentes, estabilizantes y espesantes son los E-400 goma arábiga E-414, goma xantana E-415). Los acidulantes y correctores de acidez se identifican como E-500 (el oro es uno de ellos), los potenciadores del sabor se señalan como E-600, los edulcorantes son los E-900 (el aspartame es E-951, la sacarina E-954 y el ciclamato). Bajo el E-500 se sitúan los antiaglomerantes y los potenciadores del sabor (como el glutamato E-621) aparecen también identificados como E-600.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS