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T ermina uno de hacer la compra, examina los cambios, repasa los tickets y comienza a sospechar que se ha equivocado: en lugar de manzanas debe haber comprado bogavantes. En realidad, lo que ocurre es que los precios de los alimentos no dejan de subir y el poder adquisitivo del personal es cada vez menos poderoso. El concepto de inflación se entiende mejor en un supermercado que en una clase de Economía. Ahora que nos habían convencido de la importancia de la dieta mediterránea, resulta que preparar una ensalada vistosa cuesta un pequeño potosí. Y dicen que la cosa irá a peor. Quizá pronto, al abrir un bote de aceitunas y recordar su importe, no sepamos si comérnoslas o si confeccionar con ellas un collar y guardarlo en el joyero.
Las asociaciones de agricultores, ganaderos y consumidores llevan tiempo en pie de guerra. Exigen que los alimentos tengan un precio más sensato y que el Estado intervenga para controlar los márgenes comerciales. Nos dicen ahora que el precio de una hortaliza se incrementa un 500% en el camino que va del productor al consumidor. Este viernes lo explicarán frente a la Diputación de un modo particular. A partir de las doce, venderán por tres euros una bolsa ecológica que cada cual podrá llenar con los productos que allí se expondrán. Leche, fruta, verduras, todo cuanto uno quiera hasta llenar la bolsa, que será lo único que se cobre. Sin duda, la iniciativa tendrá éxito. Tenemos comprobado que nada motiva más al prójimo que la perspectiva de echarle mano a cualquier cosa que sea gratis. Da igual que sean tomates, zanahorias, camisetas o pitufos. La nuestra es una especie muy aficionada a la rapiña consentida y promocional.
Pocos asuntos hay más importantes que el precio de las cosas de comer. Hace poco más de un mes, la ministra del ramo admitió la existencia de abusos en los márgenes comerciales. Mientras vemos en qué termina todo, hay agricultores que han decidido arriesgarse y pasar a la acción. Prescindiendo de intermediarios y a través de Internet, ofrecen la posibilidad de comprar productos de gran calidad que van directamente del campo a la casa del consumidor.
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