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Sociedad

Extranjería

Los latinoamericanos son los que mandan mayor número de partidasEspaña está a la cabeza de Europa

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Seis de cada diez inmigrantes en Euskadi envían una media de 300 euros mensuales a su país
Llegan desde cualquier rincón del mundo para labrarse un futuro lejos de su tierra natal. Viven y trabajan en alguno de los tres territorios del País Vasco y, con su sueldo, hacen auténticos malabares. Se costean una vivienda -en alquiler o en propiedad-, hacen frente a su manutención y pagan impuestos: aportan a las arcas un 23,5% más que los autóctonos por su mayor tasa de actividad. Por si fuera poco, el esfuerzo de ahorro en muchos casos es de tal calibre que todavía les queda dinero para enviar a sus países de origen, en donde quedaron sus seres queridos. En ocasiones, la economía familiar depende de la llegada de ese maná del otro lado del mundo.
Según las cifras de una encuesta elaborada por el Observatorio Vasco de Inmigración Ikuspegi, seis de cada diez inmigrantes que viven en el País Vasco mandan mensualmente remesas a sus países de origen. La media es cercana a los 300 euros al mes. Cada uno de esos envíos se puede considerar como dinero que 'vuela' del País Vasco. Desde otro punto de vista, al mismo tiempo, supone una importante ayuda al desarrollo para los países receptores, en la mayoría de los casos sumidos en la pobreza.
En Euskadi actualmente residen 98.524 inmigrantes, según los datos de finales de 2007 facilitados por el Instituto Nacional de Estadística. La mitad procede de Latinoamérica, un 15% de África, un 30% de Europa y el 5% de Asia. Son precisamente los inmigrantes latinoamericanos quienes más partidas hacen llegar a las familias en sus países de origen. Según datos de Ikuspegi, el 70% gira periódicamente dinero a sus allegados.
Por nacionalidades, ecuatorianos, colombianos y bolivianos son los que más dinero mandan. La mayoría de los envíos de este colectivo tiene una periodicidad mensual (73,3%), con una cuantía de 250 euros al mes. Además, el estudio refleja que casi el 60% manda las partidas a sus casas a través de los locutorios y las empresas remesadoras que allí ofrecen sus servicios; un 28% realiza el giro mediante entidades financieras; y el 8,7% se sirve de las oficinas de Correos.
La población africana en el País Vasco es el segundo grupo de inmigrantes que más dinero manda fuera de la comunidad -uno de cada dos-. Por nacionalidades, son los senegaleses quienes en mayor porcentaje realizan estos envíos. En cuanto a los asiáticos, el 55% de los encuestados asegura remitir partidas a familiares.
Los extranjeros europeos mandan remesas de mayor cuantía económica que el resto de inmigrantes latinoamericanos y africanos: 549 euros de media. Por nacionalidades, destacan los portugueses con 766 euros mensuales, frente a los 231 de los rumanos.
Imprescindible
No existen datos exactos del montante económico total que cada año sale del País Vasco en forma de remesas. No obstante, esa cuantía forma parte de los 8.130 millones de euros que en 2007 salieron de España, según la contabilidad del Banco de España. La partida crece año tras año. De hecho, España está ya a la cabeza de los países europeos en envío de remesas.
Para algunos países, el dinero que llega de España supone una parte imprescindible para su economía. Como ejemplo, el dinero girado a Bolivia equivale el 8,5% de su PIB, según un estudio del centro de investigación 'Remesas.org'. Si es importante para el devenir de esos países, más lo es para las familias que lo reciben. «Recibir este dinero supone comer», asegura Iñigo Moré, economista de 'Remesas.org'.
Según los datos que manejan, cada inmigrante envía dinero a una media de tres personas. «Hay un beneficiario que lo reparte con una media de tres, de los que hay dos que no trabajan y para los que las remesas son su único ingreso. Son niños o ancianos. Sin esas aportaciones pasarían hambre», explica el economista. No obstante, reconoce que un «porcentaje pequeño de las remesas» se emplea para la inversión.
Los inmigrantes «destinan el 25%» del sueldo al giro de estas partidas. «Y hablamos de salarios muy débiles, al filo de mil euros mensuales», recalca Moré. También en el conjunto de España, el medio más utilizado para enviar el dinero es a través de empresas remesadoras, que tienen su servicio en los locutorios.
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