En la imagen, Sarkozy junto a Mubarak y Ban Ki-Moon, al término de la reunión. /AFP
Israel promete la liberación de presos palestinos
Una de las primeras declaraciones importantes, resultado de juntar a tantos mandatarios, ya se ha producido. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha asegurado ante el líder palestino, Mahmud Abbas, que los dos países "nunca han estado tan cerca de la posibilidad de llegar a un acuerdo como ahora".
Y, como gesto de buena voluntad, fuentes bien informadas señalan que Olmert le ha prometido a Abbas la liberación de varios presos palestinos, en número indeterminado, como "gesto de buena voluntad", que piensa que su homólogo de la ANP también comparte.
Palestinos e israelíes van a tener que tomar decisiones "graves e importantes que nos lleven por fin a un estadio en el que nunca hemos estado", dice Olmert. Abbas destaca la "seriedad" de las negociaciones con Israel. "Tenemos que alcanzar esta paz por nuestros pueblos", y si no llega "rápidamente", el mundo "no será estable".
Seis proyectos, copresidencia y un secretariado permanente
Los seis proyectos definidos para tratarse, hasta ahora, son un Plan Solar para el Mediterráneo; la descontaminación de ese mar para 2020; la creación de "autopistas del mar" y de una autopista del Magreb; una Universidad del Mediterráneo; un mecanismo de créditos para Pymes; y un programa común de Protección Civil.
También habrá un secretariado permanente, por cuya sede pugna Barcelona, que se encargará de coordinar la financiación -incluyendo la captación de fondos privados- y ejecución de la serie de proyectos conjuntos y encaminados a favorecer favorezcan la integración regional.
Respecto al Proceso de Barcelona de 1995, el nuevo mecanismo tendrá unas estructuras estables y reforzadas, con una copresidencia entre la UE y uno de sus socios mediterráneos. De momento, el cónclave de hoy lo codirigen Francia y Egipto.
Con su creación se busca reforzar los vínculos entre los países de las dos orillas y de lograr un espacio de paz en Oriente Próximo
Los ministros de Exteriores se reunirán en noviembre para buscar un acuerdo sobre la sede del secretariado permanente
Ante las reticencias de España al nombre, Sarkozy ha espetado a Zapatero "no se trata de borrar Barcelona sino de hacer más a partir de Barcelona"
La cumbre de París ha cerrado sus puertas con la aprobación de la creación de la Unión por el Mediterráneo (UPM), un nuevo marco para potenciar la cooperación entre la Unión Europea y sus socios mediterráneos y promover el avance de los procesos de paz y la estabilidad en la región.
"Todos lo habíamos soñado, ahora la UPM es una realidad", ha destacado el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al término de la cumbre, que ha reunido a 42 jefes de Estado o Gobierno de la UE y la región mediterránea a excepción del rey Mohamed VI de Marruecos, representado por su hermano el príncipe Mulay Rachid, y el líder libio, Muamar Gadafi, que ha declinado la presencia de su país en esta cita.
La UPM busca dar un nuevo impulso a la cooperación entre ambas orillas del Mediterráneo a través del establecimiento de mecanismos permanentes que aseguren la ejecución de proyectos de integración regional, de los que ya se han aprobado seis ideas iniciales (véase ficha). La próxima cita será en noviembre para intentar lograr un acuerdo sobre la sede del secretariado permanente -al que aspira Barcelona- y para definir las modalidades específicas de financiación.
La creación de la UPM es "un paso de gigante" que abre "una nueva página en la cooperación euromediterránea", ha señalado el presidente egipcio, Hosni Mubarak, quien ha copresidido la cumbre junto a Sarkozy. Asimismo, ha aportado que los países del sur del Mediterráneo tienen actualmente 272 millones de habitantes, que serán unos 100 millones más en 2030, y ha insistido en que hace falta crear las infraestructuras y los empleos para poder "reducir la fractura" entre el Norte y el Sur "a su nivel más bajo posible.
París, cumbre de la diplomacia
Esta cumbre ha convertido a París en la capital diplomática mundial durante este fin de semana, en el que
Líbano y Siria han anunciado la próxima apertura de relaciones diplomáticas y se ha celebrado una reunión entre Abbas y Olmert (véase ficha). No vamos a encontrar la paz esta tarde, pero hace falta buscarla", ha concluido Sarkozy.
El presidente galo ha elogiado la "valentía" de los dirigentes árabes por haberse sentado a la misma mesa con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y por "haber hecho así un gesto para la paz". "Pensamos que se necesita más valentía para hacer la paz que para hacer la guerra. Pensamos que la paz es indispensable. No hay ninguna fatalidad que condene a matarse o a detestarse en el Mediterráneo", ha resaltado.
En las conclusiones de la cumbre, adoptadas por unanimidad, los líderes euromediterráneos reafirman su apoyo al proceso de paz entre israelíes y palestinos. Además, recuerdan que la paz en Oriente Próximo requiere una "solución global" y, en este sentido, celebran el anuncio de que Siria e Israel han iniciado negociaciones de paz indirectas bajo el auspicio de Turquía.
"Más a partir de Barcelona"
En su alocución final, Sarkozy ha hecho una mención específica a varios líderes presentes, entre ellos al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que se ha entrevistado con
Ingrid Betancourt antes de la reunión, por la reticencia española inicial a que del nombre de la iniciativa desapareciera la expresión
Proceso de Barcelona. "No se trata de borrar Barcelona, señor Zapatero, sino de hacer más a partir de Barcelona", ha afirmado el anfitrión de la reunión.
Respecto a la capital catalana, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, la ha propuesto como sede del secretariado de la nueva organización, y, según sus propias palabras, ha sido recibida con un "ambiente favorable". No obstante, otros países -Marruecos, Túnez y Malta- han anunciado por otras vías que también aspiran a ser sede de la nueva institución euromediterránea. De todos modos, la decisión definitiva no llegará hasta noviembre.