
El secretario general del PSC, José Montilla, ha sido ovacionado durante la presentación del informe de gestión, aprobado por unanimidad por los delegados socialistas./ EFE
El informe de gestión de Montilla, apoyado por unanimidad
El informe de gestión presentado ante el congreso del PSC por el primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, ha obtenido el apoyo unánime de los más de 1.200 delegados que participan en el cónclave, que han votado a mano alzada.
Este abrumador apoyo a la gestión de Montilla no es nuevo. En el X congreso celebrado en 2004, el informe de gestión de Montilla obtuvo el 100% de los votos del millar largo de compromisarios presentes en el mismo Palacio de Congresos de Cataluña, eufóricos entonces tras constituirse meses atrás el primer gobierno de la Generalitat en manos socialistas y alcanzar José Luis Rodríguez Zapatero la presidencia del Gobierno español.
En esta ocasión, el apoyo ha vuelto a ser unánime pese al bajón electoral en las autonómicas de 2006, con una pérdida de 250.000 votos, y las últimas municipales, con 170.000 sufragios menos que en las anteriores locales, cuestiones sobre las que el propio Montilla ha hecho autocrítica en el congreso.
No obstante, el PSC obtuvo los mejores resultados de su historia en las últimas generales, con 25 diputados en Madrid, lo que se suma al hecho de que se han mantenido en la Generalitat y que, entre otros municipios, han alcanzado las alcaldías de todas las capitales de provincia.
El presidente catalán y primer secretario del PSC, José Montilla, se ha comprometido hoy a que, "allí en donde se tomen decisiones que afecten a los intereses de Cataluña", el PSC estará con "voz propia y autónoma" convirtiéndose en su "portavoz más leal y exigente".
En su informe de gestión ante los más de 1.200 delegados del XI congreso del PSC, aprobado por unanimidad, Montilla ha hecho autocrítica porque, pese a que el partido tiene mayor implantación territorial y obtuvo un récord de adhesiones en las pasadas elecciones generales, no puede estar satisfecho con el apoyo en las últimas autonómicas, ya que "no satisface las expectativas" que su tarea de gobierno había generado.
Montilla, que se ha conjurado para "recuperar la confianza" de todos aquellos que dejaron de votarles en 2006, ha abogado por que el PSC represente la "centralidad" política en Cataluña, que "pasa por disponer de un proyecto catalán para España y para Europa", frente a una CiU que desde el PSC ven "radicalizada" por su soberanismo.
"Porque allí en donde se tomen decisiones que afecten a los intereses y el futuro de Cataluña, allí estará el PSC con una voz propia y autónoma preparada para convertirse en su portavoz más leal y exigente", ha remarcado Montilla.
Fortalecido en el Congreso
Esto no quiere decir que Montilla sea favorable a que el PSC tenga grupo propio en el Congreso de los Diputados, tal como piden algunas enmiendas de la ponencia del cónclave socialista. Montilla, que ha impulsado un acuerdo de consenso sobre esta cuestión, es favorable a que el partido no renuncie a tener grupo propio en la Cámara Baja, pero es contrario a que ahora se lleve a cabo esta cuestión porque cree que el PSC es más influyente dentro del grupo socialista en el Congreso.
La enmienda transaccional dejará la cuestión como hace cuatro años: la comisión ejecutiva del PSC tomará la decisión de crear grupo propio en el Congreso cuando lo crea conveniente. El líder socialista ha dicho del PSC: es un "partido fuerte, amplio, abierto, pero el liderazgo que nos pide ahora la sociedad nos exige mejorar todavía más nuestra capacidad de representación, relación y movilización social".
En esta línea, Montilla cree que el PSC también tiene el "reto de expresar plenamente la fuerza del socialismo catalanista y federal", liderando un proyecto "hegemónico sustentado en los principios del catalanismo, el municipalismo, el federalismo y el europeísmo": "El PSC está ahora más preparado que nunca para aglutinar la mayoría de la sociedad catalana alrededor de los valores del socialismo democrático, de libertad, igualdad y solidaridad", ha concluido.