Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Cultura

RUTH MARTÍNEZ

«Creo que esta vez Jaime ha visto las orejas al lobo y que no volverá a consumir cocaína», dice la novia de Jaime Martínez Bordíu
20.07.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Yo no he probado jamás las drogas»
Acaba de sacar un disco al mercado titulado 'Con remiendos en el alma', una expresión que define bastante bien la atribulada vida de Ruth Martínez, una barcelonesa de 33 años, que perdió un hijo de seis años a causa de una meningitis y ahora lucha sin cuartel contra la adicción a la cocaína de su novio, Jaime Martínez Bordíu, uno de los nietos de Franco. Ruth, que estos días se ha dejado ver por los platós, estuvo también en Barcelona apoyando a su amigo, el joyero Sergi Pàmies, en la presentación de un reloj de diseño danés.
-La conocemos más como novia de Jaime Martínez Bordíu que como cantante.
-Sí, pero lo de cantar para mí no es un capricho de última hora. La música siempre estuvo presente en mi vida. Estudié piano, solfeo y armonía a pesar de mis padres, que nunca lo apoyaron mucho. Yo creo que mi padre siempre quiso que yo fuera arquitecto, como él. Al final estudié Interiorismo, cuatro años, más el proyecto... Y justo al terminar, me casé.
-¿Qué edad tenía?
-Veintitrés. A mi novio lo conocí con quince años, en Sitges. Tuvimos un hijo y una hija. Pero al niño lo perdí hace dos años, por culpa de una meningitis. Sólo tenía seis añitos. Fue fulminante. Son esos golpes duros que te da la vida. Ahora tengo a mi hija, Rocío, de cuatro años. Yo creí que mi matrimonio sería como el de mis padres, que llevan ya cuarenta años juntos. Pero al final éramos más como hermanos. Se acabó el amor. Pero no fue una ruptura traumática.
-¿Su hijo falleció tras la separación?
-Un año después.
-¿Y cómo se enfrenta uno a eso?
-Lo más importante es la aceptación. Yo sé que es difícil y que lo normal es considerarlo injusto. Pero en la vida hay accidentes, virus... Y si te toca, te toca. Sin embargo, la aceptación es la postura más adecuada para superar cualquier pérdida. Yo lo acepté desde un principio, no me pregunte cómo. Eso hizo que lo llevara como lo he llevado. Apenas he tenido que tomarme un 'Trankimazin' para poder descansar. Lo he pasado bastante a pelo y bastante sola. A mí me gusta afrontar las cosas. Creo que cuando se coge el toro por los cuernos se lleva todo mejor.
-Ni siquiera recurrió a una terapia.
-No. En casa se preocuparon mucho por mí. Temían que me saliera después, y mi madre me acompañó a un psiquiatra. Él le dijo que en mí había una gran parte de aceptación que no era normal ni a mis 31 años de entonces, ni con el poco tiempo que llevaba de duelo... Yo soy por naturaleza muy positiva. Lo cual no significa que no tenga mis momentos y mi duelo por dentro.
-Dice que apenas tomó tranquilizantes. Y sin embargo habrá quien piense que usted también consume drogas.
-De pocas cosas puedo presumir. Pero sí puedo decir que yo las drogas no las he probado jamás. Primero porque me he relacionado con gente muy sana. Y segundo, porque les tengo miedo. Soy muy aprensiva. Tengo muy claro lo que quiero en mi vida. Y drogas en mi vida, no.
-Pero su novio es adicto a la cocaína.
-Sí, y una de las condiciones que le puesto siempre a Jaime es que tiene que dejarlo. Lo que pasa es que no es fácil. Ha tenido sus recaídas. Pero yo digo que en la vida todo tiene solución menos la muerte.
-¿Qué le atrae de él?
-Jaime me aporta muchísimo como persona. Es muy inteligente, culto, con una educación exquisita... Lo tiene todo. Sólo existe en él un maldito fallo. Esa es mi lucha. Y yo como soy un poquito terca...
-¿La suya es una relación de amor-odio? Se lo digo porque usted le denunció por malos tratos.
-No es una de esas relaciones. El problema de los malos tratos está relacionado con la droga. A él la cocaína le produce una bipolaridad que le lleva a ponerse agresivo. Por eso yo siempre digo que no me siento una mujer maltratada. Si en algún momento puntual ha ocurrido un episodio violento ha sido siempre a consciencia de algo. Él, en condiciones normales, sería incapaz.
-¿Y cómo está ahora mismo la situación?
-Él, como ya hemos contado en televisión, llevaba limpio de droga ocho meses y nuestra relación iba viento en popa. Pero lleva 22 años consumiendo, de los 44 que acaba de cumplir. Es la mitad de su vida. En esos ocho meses pensamos en casarnos. Pero él sabe lo que hay. Por una serie de problemas externos volvió a recaer. Y ¡maldita recaída! Yo ahí dije que se acabó para siempre. Llegué a mi límite.
-Pero ha vuelto a perdonarle.
-Sí, porque creo que esta vez ha visto de verdad las orejas al lobo y ha recogido velas. Esta vez creo que es diferente a las anteriores. Yo siempre he confiado en él, porque sé que puede. Espero no equivocarme. El amor mueve montañas y es la mejor terapia.
-¿Irán por fin a la boda de la sobrina de Jaime?
-Ahora mismo, no lo sé. Jaime lo está hablando con su madre... Pero creo que no vamos a ir. Su familia no quiere que él vaya conmigo. Se lo han dejado muy claro. Él está invitado, yo no.
-¿Qué tienen contra usted los Franco?
-No me perdonan el que denunciara a Jaime en su día. Dicen que yo he hecho mucho daño a la familia y que por mi culpa ahora están perdiendo todos los juicios; el del pazo, etc. Pero yo lo que les pido es que sean consecuentes con la realidad. Ellos nunca han querido afrontar el problema de Jaime.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS