Campeones, campeones. Por desgracia no hemos ganado la Liga, sino el ITA 2008, que tampoco está mal, aunque no tenga que ver con el fútbol y no supiésemos hasta ayer de su existencia. El ITA es el Índice de Transparencia de los Ayuntamientos y lo calcula una organización llamada Transparencia Internacional (TI), que en su web se presenta como una ONG «a escala universal» dedicada a combatir la corrupción. Entrando en detalles y en solecismos, vemos que intentan «comprender y enfrentar los dos rostros de la corrupción: quien corrompe y quien permite ser corrompido». Pensamos que eso es mucho comprender y que debe ser complicado comprender un rostro, pero da igual. El presidente de TI en España es el catedrático Jesús Lizcano y en su comité ejecutivo hay gente con corbata que viene del mundo de las finanzas, el derecho y la universidad.
Esta es la primera vez que TI calcula el ITA. (Léanla de nuevo en voz alta: es una gran frase.) Lo han hecho estudiando a los cien ayuntamientos más importantes del país y manejando ochenta indicadores, desde los diseños de las webs municipales hasta la información que proporcionan sobre la contratación de servicios o las adjudicaciones urbanísticas. El procedimiento es curioso: ellos les mandan a los ayuntamientos una valoración externa y les dan tiempo para rectificar. Como los profesores benévolos, TI deja sacar apuntes el día del examen. Una vez cumplido el plazo, se hacen las cuentas y gana Bilbao. Es una buena noticia. A todos nos gusta que nuestro dulce y opaco dinero sea manejado por las manos más transparentes posibles.
Y ahora veamos la clasificación final. Llegado este momento, corremos a buscar Marbella. Está en el puesto 62, en la zona media, dos puestos por detrás de Getxo y once por delante de Vitoria. Deben haber cambiado mucho las cosas en el ayuntamiento que llegó a fusionar el pelotazo con el sainete flamenco. Siguiendo con las curiosidades, el estudio concluye que alcaldes y alcaldesas son igualmente transparentes. No sabemos si eso es bueno o malo, pero sí que es inofensivo. Sorprende mucho que TI no haya hecho también una lectura de los resultados según las siglas de los alcaldes. A fin de cuentas, ese es el verdadero género de los políticos.