Practican una forma diferente de conocer Urdaibai. Una afición que les permite disfrutar de sensaciones a la que muy pocos están habituados. La agrupación Txipi Txapa de Busturialdea aglutina a una veintena de aficionados al caballo que vive con pasión la práctica de recorrer el espacio protegido. Para ellos montar por estos parajes se ha convertido en un «privilegio». «Te permite disfrutar de la naturaleza más de cerca y de una manera tan ancestral, que todo el mundo que respete el entorno, viva en la comarca y ame a los animales debería conocer», explicó Aitor Goldaraz, miembro del colectivo.
La agrupación se formó el pasado año con la pretensión de unir a los aficionados a esta práctica y descubrir juntos las diferentes rutas existentes en la comarca. «Antes cada propietario salía por las inmediaciones de su finca y desconocía los caminos rurales que unen a los pueblos. Ahora organizamos un recorrido juntos una vez al mes. Nos movemos por senderos de la comarca, pero una vez al año realizamos un trayecto más extenso al monte Oiz o a otros parajes similares más alejados de nuestro entorno», añadió.
Pasear a caballo no requiere conocimientos ni habilidades especiales, pero sí unas nociones mínimas antes de lanzarse a la aventura. «Lo ideal es formarse en un picadero -el más cerca se encuentra en Amorebieta- y, tras recibir unas lecciones, se pueden recorrer paisajes increíbles que pasan inadvertidos a ras de suelo. Es algo que engancha», indicó Iñaki Romero, otro de los miembros más veteranos de la asociación.
Otra de las aficiones que defiende Txipi Txapa es la asistencia en caballo a eventos y festividades de los municipios rurales. «Solemos acudir a las localidades más pequeñas para disfrutar de su ambiente como antaño. Por ejemplo en las fiestas de Santiago vamos hasta Nabarniz, tomamos el 'hamaiketako' y bailamos en la verbena antes de regresar a casa. Es un punto de vista totalmente diferente», reconocieron.
Disfrutar de esta afición, sin embargo, requiere un desembolso económico que muchos no se pueden permitir. Mantener a los animales limpios y bien cuidados puede significar un gasto mínimo de cien euros mensuales. «Hay que limpiarlos, darles de comer, además de vacunarles y herrarlos cada dos meses, siempre que cada uno los mantenga en su explotación. Si los cuidados los realizas en un picadero su precio se dispara a unos 300 euros», afirmaron.
Libro con itinerarios
La falta de equipamientos en la zona destinados al cuidado ecuestre también les llevó a pensar en la idea de habilitar un picadero en Urdaibai para adiestrar a los ejemplares y aprender a montar. «Sin embargo, sólo obtuvimos trabas como respuesta. Ahora, con la futura construcción de un Guggenheim, sería interesante montar un negocio de estas características y crear rutas por la reserva, pero la normativa es muy exigente y la inversión muy fuerte. Todos tenemos nuestro trabajo y por ahora, es sólo una afición», aseguraron.
Frecuentan los accesos más abruptos y escarpados de los montes de la comarca «por ser los más interesantes» y los que se alejan del «ruido». «Intentamos evitar las zonas urbanas y pisar la carretera porque es más peligroso y desagradable». También piden respeto a los conductores de vehículos porque «cuando andamos por el asfalto tienen que darse cuenta de que somos más vulnerables incluso que los ciclistas», advirtieron.
Es tal su conocimiento de las diferentes sendas que unen los municipios de Busturialdea, que el colectivo se ha propuesto editar un libro de itinerarios ayudados por un GPS. «Nuestra intención es lanzarlo al mercado el próximo año. Ya estamos diseñando las doce rutas más atractivas. Por vía satélite marcamos los recorridos y luego los plasmaremos en una publicación. Además pediremos ayudas para mantener limpios los senderos», anunció Goldaraz.