Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más Actualidad

ARTÍCULOS

05.08.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
E n el mapa turístico de Bilbao no aparece el último de los escritorios mercantiles, aunque todavía esté en la calle Ribera, números 4 y 5. Pronto podría desaparecer de la realidad. El año pasado, en Donostia, desapareció de la avenida Satrústegui la casa Sobrino, obra del arquitecto Javier Carvajal. Entonces el PNV pidió a Odón Elorza que hiciera algo, y Odón lo hizo: conceder la licencia de derribo. Mertxe Garmendia, del grupo municipal de EAJ, anunció una propuesta para que, en casos similares, tal como se hace en muchas ciudades de Europa, intervenga el Colegio de Arquitectos. La propuesta podría ser útil si los gobiernos, además de consultar, hacen caso a los consultados. Ahora es el mismísimo Gobierno vasco el que ha iniciado los trámites para quitarle la categoría de bien de interés cultural al último escritorio mercantil bilbaíno. Entre el Arenal y el puente de San Antón estaban los famosos escritorios de los Arana, Epalza, Basurto o Aznar. En uno de ellos transcurre parte de la novela de Unamuno 'Paz en la guerra'. Si quisiéramos hacer una película para llevar a imágenes el Bilbao del siglo XIX, podríamos utilizar como escenario el único que nos queda, el de los Ybarra, pero antes habría que restaurarlo. A juzgar por las fotos publicadas estos días, se encuentra en un estado lamentable. Cuando un local valioso se deja en manos del tiempo y de la incuria, suele haber hermosos planes de especulación a la vista. La crisis económica que vivimos, fruto de una economía basada en el ladrillo, no nos ha servido de escarmiento. Invertir en bienes culturales es una apuesta a largo plazo, de las que benefician a la comunidad, pero invertir en apartamentos de lujo aún podría proporcionar algún que otro pelotazo, aunque los beneficios no fluyan de manera tan generosa hacia el entorno. La Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP) ha pedido al Gobierno vasco que mantenga la protección del escritorio de los Ybarra. El Gobierno vasco ¿les escuchará? De momento ya ha oído, alto y claro, a la promotora Hormibal que, a través de la empresa municipal Surbisa (un Ayuntamiento de nuevo velando por nuestros intereses) solicitó que al inmueble se le quitara la protección que tenía. Se podrían hacer muchas cosas en torno a este escritorio donde parece oírse la voz del escribiente de Melville diciendo «preferiría no hacerlo». Pero los proyectos culturales los compramos ya confeccionados en el mercado internacional.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS