Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Ibarretxe se resiste a aclarar qué hará con la consulta si los tribunales la prohíben
Ibarretxe saluda a los cámaras que cubrieron el desayuno que tradicionalmente ofrece a los medios de comunicación en agosto. / IGOR AIZPURU
Juan José Ibarretxe reapareció ayer tras las vacaciones de verano con «ánimos renovados» y pletórico de «energía e ilusión» para encarar el inicio del nuevo curso político, una etapa a su juicio apasionante que, visto lo visto, ha decidido afrontar, al menos de cara a la galería, con su proverbial voluntarismo. Como si el tiempo se hubiera detenido en las semanas que ha permanecido alejado de los focos, el lehendakari pasó por alto lo que los propios socios del tripartito, a excepción de EA, reconocen ya en público sin tapujos: que no albergan esperanza alguna de que el Tribunal Constitucional se pronuncie a favor de la ley aprobada por el Parlamento vasco el pasado 27 de junio y que, en el muy probable supuesto de que los jueces prohíban el plebiscito, no habrá cita con las urnas el 25 de octubre.
El máximo representante institucional de Euskadi, en cambio, se resistió a admitir que acatará la legislación al ser directamente interpelado porque, según él, está «absolutamente convencido» de que los magistrados no verán «nada de malo» en su consulta y que la ley podrá aplicarse sin problemas.
El lehendakari convocó ayer a los medios de comunicación al tradicional desayuno informativo en los jardines de Ajuria Enea con el que, año tras año, inaugura extraoficialmente el curso político, que arrancará el próximo 1 de septiembre con la habitual reunión del consejo de Gobierno en el Palacio de Miramar en San Sebastián. Es probable que para entonces el Constitucional ya se haya pronunciado sobre el mantenimiento o no de la suspensión cautelar de la ley, una resolución que, según recalcó, sólo puede ser favorable a una consulta que es «legítima, legal y democrática» porque no modifica el ordenamiento jurídico ni «obliga a nada» al Estado.
El único argumento en el que incide una y otra vez Ibarretxe es, precisamente, la ausencia de argumentos de la parte contraria, «ni jurídicos ni políticos». Según dijo, el único razonamiento que emplea José Luis Rodríguez Zapatero para oponerse a su iniciativa es que no se hará «porque no me da la gana». «Y es muy grave que una sola persona con un solo argumento se posicione en contra de todo un Parlamento», redondeó, en sintonía con la estrategia de su Gobierno de personalizar todos los reproches en el presidente para intentar neutralizar su 'tirón' en las urnas.
Enrocado en esa línea -«¿dónde está la inconstitucionalidad? ¿dónde queda en tela de juicio la soberanía española?»-, el jefe del Ejecutivo de Vitoria prefirió soslayar la voluntad de acatar la legalidad que ha constatado su propio partido, el PNV. No sólo lo ha hecho su presidente, Iñigo Urkullu -muy molesto con EA por trasladar una posición de rebeldía que contribuye a radicalizar la imagen del tripartito-, sino también uno de los dirigentes más cercanos a Ibarretxe, Joseba Egibar. También uno de los miembros de su consejo político, el consejero Javier Madrazo, ha admitido que la consulta no se hará si los tribunales fallan en contra.
Esas divergencias de criterio en el seno de su Gobierno -EA mantiene que la convocatoria debe producirse incluso por encima de la ley- tampoco suscitan especial preocupación en el lehendakari. O al menos, eso se desprende de sus palabras: «Entiendo que ustedes le presten especial atención, pero el tripartito y Aralar estamos de acuerdo en que el pueblo vasco debe ser consultado». O bien: «Eso es lo que a mí me interesa remarcar, aunque a algunos de ustedes les interese remarcar otra cosa».
Esfuerzo conjunto
Pese a que las discrepancias han sido públicamente expresadas, sobre todo por Urkullu, el lehendakari -que ha encabezado por dos veces la lista de la coalición PNV-EA y siempre ha ligado su trayectoria política al tripartito como fórmula de gobierno- prefirió poner el acento en lo que considera «un hecho histórico», la defensa al unísono de la consulta que hicieron ante el Constitucional los tres partidos de su gabinete y Aralar. La escenificación que los líderes de esas cuatro formaciones llevaron a cabo en Euskadi y en Madrid supone para el presidente vasco un «esfuerzo conjunto» que marca un hito en la defensa del derecho a decidir. «Y estoy convencido de que seguiremos defendiéndolo juntos, ante Europa y ante el mundo».
Ése es, de hecho, el otro mensaje que Ibarretxe quiso trasladar ayer: el de la 'internacionalización' de la cuestión vasca. Vaticinó incluso que el derecho de los vascos «a ser consultados» pasará a engrosar «en los próximos meses» la agenda política de la Unión Europea gracias al impulso de su Gobierno y a que es un debate extensivo a otros pueblos, como los flamencos o los valones. Tras recordar que en Estados Unidos se convocaron en 2003 «miles» de consultas «y no pasó nada», dejó entrever que fía todas sus expectativas al posible respaldo comunitario a sus argumentaciones jurídicas sobre la supuesta vulneración de derechos fundamentales que supondría vetar la iniciativa. Quedó claro, pues, que el tripartito -que ya ha avanzado su intención de recurrir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo o incluso a la ONU- pretende trasladar el centro de gravedad de la polémica a la escena internacional.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

ÚLTIMOS VIDEOS
Vocento
SarenetRSS