La esperanza de vida de los residentes en Euskadi es cada vez mayor. En la última década ha aumentado casi tres años por la extensión de unos hábitos más saludables y la mejora que han experimentado las prestaciones sociales y sanitarias. Las mujeres del País Vasco se mantienen entre las más longevas del mundo con una media de 85,6 años; es decir, 2,3 más que a finales de 1997. Los varones han registrado un incremento de 3,1 años en ese periodo, aunque todavía se mantienen a una apreciable distancia, al alcanzar los 78,3, según revela la
Encuesta de Salud 2007 encargada por el Departamento de Sanidad.
El estudio, que se realiza cada cinco ejercicios, analiza distintos aspectos relacionados con el día a día de los ciudadanos y la utilización de los servicios sanitarios para hacer una radiografía «lo más veraz posible» de los principales problemas del sector. Su objetivo es avanzar en la planificación de los recursos y medidas necesarios para elevar la calidad de vida desde el punto de vista de la salud. El trabajo destaca la disminución del tabaquismo, del consumo habitual de bebidas alcohólicas y del sedentarismo. Por contra, detecta un crecimiento de la obesidad tanto en hombres como en mujeres durante los últimos cinco años, una circunstancia que preocupa a los responsables de la sanidad por su influencia en el posible desarrollo de múltiples enfermedades. El informe, además, confirma un ligero empeoramiento de la percepción que tienen los ciudadanos sobre su propio estado de salud y una alta satisfacción con la atención prestada por el servicio público.
TIEMPO DE VIDA
Las mujeres son 7,3 años más longevas
La esperanza de vida es uno de los indicadores básicos para determinar el nivel de bienestar existente en un país o región. En el caso de Euskadi, figura entre las más elevadas del mundo y ligeramente por encima de la media española, según los últimos datos disponibles.
Las mujeres viven una media de 85,6 años; es decir, 1,6 más que en 2002, cuando se elaboró la anterior encuesta. Ese aumento dobla con holgura el experimentado en el quinquenio precedente: siete décimas.
Los varones permanecen en este mundo 7,3 años menos -78,3-, una brecha que se ha mantenido desde el último sondeo, ya que ambos sexos han registrado el mismo avance en este terreno en los cinco últimos ejercicios. El crecimiento ha sido de 3,1 años en una década.
Estas cifras colocan la esperanza de vida en el País Vasco entre las más elevadas de toda España y a cierta distancia de Reino Unido, Francia o Alemania, aunque por debajo de Japón, el líder mundial en longevidad.
La Encuesta de Salud también recoge el tiempo que los ciudadanos vascos viven con algún tipo de discapacidad. En este sentido, las mujeres son más dependientes que los hombres, ya que padecen impedimentos físicos o psíquicos que no les permiten llevar una vida normal durante 10,4 años -un periodo que se ha reducido de forma paulatina desde 1997-, frente a los 8,6 de los varones.
Uno de cada cuatro hombres con más de 75 años sufre una limitación crónica, una proporción que se mantiene prácticamente estable desde 2002.
OBESIDAD
Cada vez más gordos
La mayoría de los encuestados -5.200 familias- asegura que lleva unos hábitos de vida saludables y califica su estado físico como bueno. Sin embargo, cada vez son más las personas con sobrepeso. Una tendencia que afecta tanto a hombres como a mujeres. El 12,5% padece obesidad, tres puntos más que hace cinco años, según revela el estudio. El aumento de los vascos con este problema preocupa especialmente a las autoridades sanitarias, ya que es una de las causas de múltiples enfermedades: desde cardiopatías hasta artrosis o dificultades de movilidad.
En el caso de los hombres, el alza de la obesidad se ha producido entre los mayores de 44 años, mientras que entre las mujeres ha sido general.
La acumulación de grasas es más elevada entre las vascas cuanto más bajo es su nivel económico. Por contra, el estrato social no influye entre los varones en este asunto.
TABAQUISMO
Uno de cada cuatro vascos fuma
Uno de los datos más positivos de la la encuesta es el descenso del tabaquismo: una cuarta parte de los vascos fuma, frente al 31% de hace una década.
Esa caída es fruto del paulatino abandono de ese hábito entre la población masculina, donde ha pasado del 35% al 29% en los cinco últimos años. El retroceso es generalizado en todos los tramos de edad, salvo entre los mayores de 65 años. Por contra, entre las mujeres permanece estabilizado,e incluso con una cierta tendencia al alza, al afectar al 21%, un punto más que en el anterior sondeo.
ALCOHOL
Baja su consumo entre los varones
Los encuestados sostienen que cada vez beben menos. Aún así, casi la mitad de la población consume alcohol de forma habitual. En concreto, el 44,5%, apenas medio punto menos que en 2002. El descenso se concentra exclusivamente en la población masculina.
Esta costumbre se halla extendida entre el 59% de los hombres. También la practica el 30% de las mujeres, el mismo porcentaje que en la anterior encuesta.
El estudio destaca que en la última década la proporción de personas bebedoras habituales -se entiende por tal aquella que «declaró haber consumido bebidas alcohólicas al menos una vez por semana en el último año»- ha retrocedido de «manera notable» en el grupo de edad de 25 a 44 años. Los vascos más aficionados al alcohol son los que tienen entre 45 a 65 años. En el caso de las mujeres, las jóvenes de 16 a 24.
ACTIVIDAD FÍSICA
Menos sedentarios
Uno de los retos de la última encuesta era incentivar una vida más activa después de constatar que seis de cada diez residentes en Euskadi apenas hacían ejercicio. Las tornas han cambiado. El nuevo estudio confirma que el nivel de sedentarismo ha disminuido en ambos sexos una media de diez puntos respecto a 2002. Aún así, un 49% de los hombres y un 57% de las mujeres todavía no realiza ninguna actividad física en su tiempo libre. Los varones mayores de 65 años igualan en este terreno a los jóvenes de entre 16 y 24. Las féminas más deportistas son las que tienen entre 45 y 64 años.
HÁBITOS ALIMENTARIOS
Lácteos, pan y cereales a diario
La cocina mediterránea no termina de calar en Euskadi. Seis de cada diez come fruta todos los días, pero sólo el 30% toma verduras. Eso sí, en la comunidad no se perdona el consumo diario de lácteos, pan y cereales, mientras que tres de cada diez hacen un alto en su dieta diaria para comer un dulce. Según la encuesta, las mujeres comen más sano que los hombres.