La Guardia Civil detuvo ayer a dos jóvenes en la localidad navarra de Barañain por su presunta relación con la kale borroka. En la operación se registraron varios inmuebles y se localizó diverso material que está siendo examinado por los expertos del instituto armado. La actuación de la Guardia Civil ha sido coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska y está vinculada a la persecución de Segi, la organización juvenil ilegalizada de la izquierda abertzale.
Los arrestados son vecinos del municipio, ambos con menos de treinta años y vinculados a los ambientes radicales de Navarra. Uno de ellos fue arrestado alrededor de las cinco de la mañana en su domicilio, mientras que el segundo fue localizado una hora después mientras se encontraba de fiesta en Tierra Estella. Tras su detención fue conducido a Barañain, según informó ayer una página 'web' vinculada a los movimientos juveniles de la zona.
Los dos jóvenes estuvieron presentes en el registro de sus respectivos domicilios, que se alargó durante más de cuatro horas, y también en el del resto de locales que habían sido controlados por los agentes de la Guardia Civil. En este sentido, los miembros del instituto armado realizaron inspecciones en un bar de Barañain, en una lonja y en el 'gaztetxe'. En este último inmueble se vivieron momentos de tensión entre los miembros de las fuerzas de seguridad y varios simpatizantes de la izquierda radical que se habían concentrado en las inmediaciones. La Guardia Civil se incautó de varios ordenadores y diverso material que fue trasladado en cajas y bolsas de plástico.
Quema de una ferretería
El alcalde de Barañain, el miembro de UPN José Antonio Mendive, mostró ayer todo su apoyo a las actuaciones que están llevando a cabo las fuerzas de seguridad con el «objetivo de quitar a toda esta gente de la calle».
Mendive sufrió en abril de 2006, durante el alto el fuego de ETA, uno de los sabotajes más graves de los últimos años. Los radicales incendiaron la ferretería familiar que regenta. Las llamas provocaron lesiones a tres policías locales y a un bebé. El ataque puso en entredicho la veracidad de la última tregua al considerar el propio alcalde que se trataba de un atentado y no de una mera acción de violencia callejera como se atribuyó desde el Ministerio de Interior.
La kale borroka ha tenido una destacada presencia en la comunidad navarra en los últimos meses. Uno de los ataques más graves tuvo lugar en marzo, cuando los violentos lanzaron varios 'cócteles molotov' contra la vivienda particular de la ex diputada del PSN Asun Apesteguía. El sabotaje no provocó heridos.