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Sociedad

RESACAS DE AMOR

28.08.08 -

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Males comparativos
Al señor Cuervo le iba todo viento en popa: en la firma de abogados para la que trabajaba le habían subido el sueldo y de categoría; acababa de comprarse un flamante Mercedes, de segunda mano pero impecable y a precio de ganga; le había tocado en un sorteo ante notario un viaje con todos los gastos pagados a la República Dominicana; su hijo había sacado unas notas excelentes en el colegio; por fin su ex mujer había dejado de darle la murga; y sobre todo, lo mejor: después de tres años de vida solitaria tras el divorcio, mantenía una estupenda relación de noviazgo con Cacatúa, sin duda la mujer de su vida y la luz de su futuro.
La suerte de Cuervo comenzó a cambiar por este último eslabón de la cadena de dichas. Cacatúa se enamoró de Colibrí, el mejor amigo de Cuervo -que por supuesto era quien los había presentado-, y rompió con éste. Cuervo maldijo la deslealtad del amigo y sobre todo penó por la pérdida de la que había considerado la mujer definitiva. Consideró que nada peor podía sucederle.
Dos policías judiciales aparecieron por su casa para decirle que su Mercedes no era suyo, sino un vehículo robado y procedía incautarlo. El concesionario donde lo había comprado era una empresa fantasma y no vio un euro de indemnización. Se fue él solo a la República Dominicana. Le perdieron el equipaje en el aeropuerto de Santo Domingo, le robaron la cartera en un bar, sufrió quemaduras de segundo grado por dormirse al sol, le mordió un tiburón en el arrecife y le picó una serpiente venenosa en una excursión. Sobrevivió por churro. Los socios de la firma de abogados fueron acusados por la Audiencia Nacional de estar implicados en una red de corrupción urbanística. El despacho cerró puertas y se quedó sin trabajo. Además, iba a ser investigado porque sus jefes lo habían utilizado de testaferro. A su hijo lo echaron del colegio por acosar sexualmente a sus compañeros. Y tuvo que pagar a su ex mujer doce mil euros por obras de reforma de la casa que ya no era suya.
Cacatúa le pidió volver con él. Se había dado cuenta de que en realidad amaba a Cuervo y que Colibrí era un mierda. Cuervo se encogió de hombros. Ese mismo día había ido al médico para una revisión rutinaria y le habían descubierto un cáncer de piel producido por haber tomado demasiado el sol en el Caribe.
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