Las últimas iglesias que se han puesto en marcha en Bilbao -las de Elorrieta y Bolueta- han abierto sus puertas en bajos de viviendas. Desde la apertura, hace veinte años de Birginetxe, en Txurdinaga, la villa no había estrenado ningún templo cristiano en un edificio independiente. Después de este largo paréntesis, la capital vizcaína incorporará otra sede religiosa construida 'ex profeso' en el barrio de Miribilla.
La inauguración del inmueble, para lo que es necesario realizar previamente su consagración, se realizará en noviembre, según han informado fuentes de toda solvencia. La iglesia tomará el nombre de Santa María Josefa en honor de la fundadora de las Siervas de Jesús, recientemente canonizada.
Las obras en el edificio han avanzado a buen ritmo y ya se encuentra prácticamente concluido, sólo a falta de algunos detalles de su interior. Su aspecto externo es ya definitivo y quienes pasen por el barrio podrán ver ya el campanario acristalado -quizá su elemento más característico- unido a un mosaico de vidrios de colores. La iglesia es un diseño vanguardista y sin ventanas, pero logra la luz necesaria mediante su innovador campañario y la vidriera ubicada en la cara sur del inmueble.
El diseño del nuevo templo es obra del estudio bilbaíno de arquitectos IMB, que ha sido seleccionado para acudir a la Bienal de Arquitectura de Venecia, que arrancará el 13 de septiembre. En este importante evento internacional mostrarán este proyecto y otras dos obras que ha realizado en Bilbao: la estación de Amezola y la biblioteca de la Diputación.
Explicación litúrgica
En una visita que EL CORREO realizó a las obras de la nueva iglesia el pasado mes de junio, junto con representantes del equipo de arquitectos y autoridades eclesiásticas, los diseñadores destacaron que «la construcción concentra la esencia de las aspiraciones de todo profesional, ya que es un edificio que reúne como muy pocos funcionalidad y simbolismo». En aquella ocasión, se apuntó la posibilidad de que el Obispado organizase una especie de visita guiada antes de la consagración de la iglesia. El recorrido serviría para realizar una explicación litúrgica de la construcción.
En el concurso para adjudicar la obra quedó claro que edificar una iglesia conlleva ciertos condicionantes -el altar ha de estar orientado al Este, por ejemplo-, de modo que el recorrido por el templo serviría para explicar estas claves a la vez que la iglesia se presenta en sociedad.