Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

ANÁLISIS

01.09.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
L o que mal empieza mal acaba. El traspaso de Aritz Aduriz al Mallorca había generado tal run-run durante la semana que casi nadie se acordaba del inicio de la Liga. Era extraño, porque siempre que empieza una nueva temporada son habituales las declaraciones ilusionantes de directivos, técnicos y jugadores sobre las posibilidades del Athletic. Sería un error atribuir la estrepitosa derrota ante el Almería al 'caso Aduriz', pero no está de más recordar que todos los que han hablado en los últimos días lo han hecho a destiempo y de forma poco afortunada.
El presidente, Fernando García Macua, salió a la palestra la víspera del partido, cuando se dio cuenta de que el asunto se había salido de madre. Era demasiado tarde, porque la mecha ya había prendido. En ello había contribuido sobremanera Fran Yeste, un futbolista que había estado calladito por decisión propia y que eligió el peor momento para romper su silencio. Ayer tuvo la oportunidad de hablar en el campo, pero no hubo manera. Ya es hora de que asuma que su papel va mucho más allá del meramente deportivo. Y el que tampoco estuvo fino fue Joaquín Caparrós, que enarboló la bandera de la protección de la cantera para justificar la venta de Aduriz un minuto antes de declarar que ese tipo de operaciones también sirven para ser más ambiciosos en el mercado de fichajes. No se puede estar en misa y repicando. (También se aseguró que la plantilla estaba prácticamente cerrada y en el último segundo se fichó a Mikel Balenziaga).
Es cierto que el llamamiento a la unidad de Macua, Caparrós y Etxeberria tuvo su eco en la afición. Los seguidores dejaron el traspaso de Aduriz en casa y acudieron a 'La Catedral' con el ánimo por las nubes y con ese gusanillo característico de cualquier estreno de campaña. El fútbol, el tema del que no se ha hablado durante la semana -¡vaya semanita!-, les devolvió a la realidad. El Almería se paseó en San Mamés y buena parte de la hinchada lo pagó con Yeste después de que fallara el penalti. Es difícil valorar el juego del Athletic, porque casi no lo hubo. Hay que centrarse cuanto antes.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Fotografías de los partidos, vídeos de declaraciones, el análisis de la jornada y concursos. Todo, sobre nuestro Athletic.
Vocento
SarenetRSS