Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más deporte

08.09.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
C on todo lo que sucedió ayer en el Gran Premio de Bélgica no está de más que concentremos la atención en el valor seguro del que gozamos en la Fórmula 1. Porque Spa ha vuelto este fin de semana a simbolizar la temporada y trayectoria de Fernando Alonso. Cuando ganó en 2000 en la F-3000 fue su trampolín hacia la F-1 y esta campaña se manifiesta como un provechoso paso atrás para coger energía, fuerza e ímpetu para el futuro.
Lo de menos es ubicarlo, sino certificar ese gran futuro que seguro va a tener. Sus aportaciones delatan sus cualidades como hombre de equipo que participa para enriquecer su conjunto. No sólo es piloto. Contribuye a mejorar aspectos mecánicos y de ingeniería, es un buen probador y calibrador. Por eso, su espacio estará en algún lugar acorde a su valía. Cuestión de tiempo.
Me quedo con el rasgo genético de aquel niño del que unos amigos de la Escudería Navia Motor me ponían al día en los ochenta, cuando no se atrevían a comprobar la edad de aquel niño, que arrasaba en el karting, por miedo a que acabara descalificado por no tener cumplida la necesaria.
Le ha ido bien en Bélgica, como en aquel 2000 en el que asomó al balcón del ayuntamiento de nuestra ciudad, Oviedo, en el chupín de las fiestas de San Mateo, que están a la vuelta de la esquina. Es Alonso un deportista de largo recorrido, como la Fórmula 1 en España desde que sus gestas invadieron los hogares del país. Volverá a coger carrera y veremos si alguien le para.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS