El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha afirmado hoy que consultar es "el futuro" en el caso de "todos" los pueblos de Europa, y "prohibir, el pasado", al tiempo que se ha cuestionado sobre qué tipo de "democracia participativa" se está creando en España donde, a diferencia de Europa, primero se negó "el derecho a decidir, luego el derecho a consultar y ahora el derecho a recurrir". Además, ha considerado "irrisorio" que mientras en Europa la participación democrática de la ciudadanía es "el camino", en España "se prohíbe" esa vía, que "guste más o menos", ha venido "afortunadamente para quedarse" y, si no se advierte así, "acabará pasándonos por encima, eso sí democrática y pacíficamente".
Ibarretxe se ha referido en estos términos durante su intervención en la inauguración, en el Palacio Miramar de San Sebastián, del curso de verano de la Universidad del País Vasco (UPV) 'Participación ciudadana: nueva cultura política en un contexto de liderazgo compartido', en el que también han intervenido el diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano; el rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez, y el catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Vallespin.
El lehendakari ha señalado que la participación democrática "es el camino en la Unión Europea" y ha añadido que "curiosamente ese futuro es negado a instancias políticas del Estado español". "Mientras en Europa se dice que este es el camino en España se prohíbe ese camino", ha denunciado. Ibarretxe ha recordado que los ciudadanos deben "defender de forma pacífica" el derecho a decidir "en España, Europa y en todas partes" y ha apuntado que no se trata de algo "dramático" sino de un hecho "democrático". Además, ha denunciado que mientras en Europa se afirma que "la participación democrática es el camino" el Gobierno español "niega ese camino".
A pesar de ello, ha advertido de que la participación ciudadana es un concepto que, "guste o no", ha "venido para quedarse" y si no se advierte así "lo que hará será pasarnos por encima, democrática y pacíficamente". A su juicio, conocer la opinión de la ciudadanía es la "mayor contribución que puede hacerse al civismo" y, por ello, consultar "ni es dividir, ni empobrecer", sino "primar la convivencia, primar el vivir mejor" y "enriquecer la sociedad". "Se consulta no para reñir con el resto de pueblos", sino para mejorar la convivencia" reforzando "la identidad" de los mismos".
Además, ha asegurado que, a pesar de que ahora la consulta se ve "con carácter excepcional", los tiempo futuros "no van a ser limitativos de la consultas" porque "dejar participar a los ciudadanos en las decisiones" de un país es "el camino".
Política "con mayúsculas"
Por otra parte, ha considerado que la política, "con mayúsculas", continúa teniendo "pleno sentido" en el marco de la globalización, pero ello dependerá del "acierto con el que se plantee las formas de relación con la ciudadanía" y de la capacidad que las instancias públicas tengan de "construir de manera compartida, oyendo y tomando en cuenta", la opinión de la sociedad. "Si se plantea una democracia anestesiada" y "recelosa de preguntar abiertamente la opinión social" la ciudadanía, como "ocurre en Europa y en el Estado se irá alejando y desinteresando por los asuntos público", ha explicado.
Además, ha opinado que "es tarea de todos" establecer "una gran alianza para devolver el protagonismo político a la ciudadanía", uno de los "grandes objetivos" a conseguir. A su juicio, "no hay mayor contribución al civismo que conocer directa y constantemente la opinión de la ciudadanía", por tanto, la participación "se encuentra en el núcleo mismo de la democracia" a la cual "no se puede tener miedo".
La consulta es para "enriquecer a la sociedad"
Por otra parte, Ibarretxe ha lamentado que se afirme que la consulta "es mala para la economía, para la ciudadanía", puesto que consultar "ni es dividir, ni es empobrecer", sino que supone "primar la convivencia, primar el vivir mejor" y "enriquecer a la sociedad". "Consultar es apostar por la convivencia y mejorar el nivel de vida" porque "no se consulta para dividirla, empobrecerla o reñir con el resto de pueblos, sino para establecer un proyecto compartido, vivir en armonía con los demás", pero "profundizando en su propia identidad", ha indicado.
Asimismo, ha destacado que uno de los "grandes males" es percibir las consultas con "carácter excepcional", y ha aseverado que en el futuro "las consultas democráticas no podrán tener carácter de excepcionalidad ni única, ni exclusivamente estarán limitadas a los marcos jurídico políticos o la construcción de la paz y normalización política". En este sentido, ha reiterado que los tiempos futuros "no van a ser limitativos de las consultas" que "cada vez se van a ver con más normalidad".
Ibarretxe ha reiterado que "tomar parte" es "el futuro" y afirmó que si la democracia participativa supone "transparencia, autocrítica, calidad, creatividad, innovación y también paz" ha llegado la hora de "pasar de las palabras a los hechos". En este sentido, ha manifestado su "preocupación" ante el hecho de que lo que se plantea en Europa "como el camino del futuro", en referencia a la consulta, "se plantee aquí como un camino ilegal e inconstitucional". "Parece que vivamos en un mundo al revés donde prohibir es convivir y consultar es dividir", es "irrisorio", ha señalado.
De esta forma se ha cuestionado sobre qué tipo de democracia se está construyendo en España cuando lo primero que se ha hechos ha sido "negar el derecho a decidir, luego el derecho a consultar y ahora incluso el derecho a recurrir". Frente a ello ha apostado por "conceder esencial importancia a la comunicación entre las instituciones públicas y los ciudadanos", porque "consultar es el futuro, en el caso del pueblo vasco y de en el caso de los demás pueblos de Europa" y "prohibir es el pasado".