Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Economía

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Celulosas Vascas convierte su sede en una obra de arte
La nueva sede centraliza ahora todas las dependencias./ MITXEL ATRIO
Hayas y robles, de doce metros de altura, desprendidos a base de pixels de los bosques de Urkiola, Lezama e Irati dan la bienvenida a la sede que Celulosas Vascas inaugurará el viernes en el parque empresarial de Boroa, en Amorebieta. Esta 'obra mural', por primera vez aplicada en un pabellón industrial, utiliza un nuevo sistema de recubrimiento a base de fotografías de alta resolución insertadas en placas de digiform de formica. Todo un 'mordisco' a la naturaleza en cuyo diseño han colaborado el artista vasco Jesús Jauregi y Estudios Durero.
Los fundadores y directivos de Celulosas Vascas, Javier Izaola y Gabriel Sanz, pretendían «integrar el pabellón dentro de la naturaleza». «Lo intentamos en uno de nuestros edificios hace años, pero no existían medios ni empresas capacitadas para llevarlo a cabo, ni siquiera productos que permitieran el paso del tiempo sin perder calidad», explicó Sanz, director general de la empresa dedicada a la importación y distribución de artículos sanitarios, industriales e higiénicos.
Las más de 350 placas, de 45 kilos cada una, que componen la fachada, amplían las imágenes entre 100 y 200 veces y están realizadas en resina fenólica digiform de 8 milímetros de espesor, un material de fácil mantenimiento que protege la imagen de los rayos ultravioletas y garantiza la calidad de la fotografía durante más de una década. Javier Izaola lo definió como «un puzzle terrorífico», cuya instalación en los 180 metros de ancho sobre los que se extiende este bosque inerte ha durado más de cuatro meses.
El proyecto de la nueva Celulosas Vascas, en el que se han invertido seis millones de euros, utiliza los 6.400 metros cuadrados del edificio para unificar los locales diseminados hasta ahora en Erandio, Sopelana, Zamudio y Miranda de Ebro. La empresa, fundada en 1981, destina una zona «para el disfrute del personal» con futbolín, billar o cocina, entre otros servicios.
La firma, de 29 trabajadores, apuesta por el medio ambiente y cuenta con los certificados ISO en Calidad y en Medio Ambiente. El pasado ejercicio facturó seis millones de euros, y su previsión para este año es incrementar la cifra entre un 15 y un 20%.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS