El juez del 'caso Iberdrola', Edorta Josu Etxarandio Herrera, abandonará el juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao para fichar por Broseta Abogados, uno de los cinco bufetes más importantes de España. Según ha podido saber EL CORREO, el propio magistrado ya ha comunicado a compañeros y allegados su intención de solicitar la excedencia y dejar libre su plaza, que previsiblemente será cubierta en noviembre, después de que se constituya el nuevo Consejo General del Poder Judicial.
Natural de Barakaldo, casado y con dos hijos, Etxarandio ingresó en la carrera judicial a mediados de los noventa por la vía del tercer turno, destinada a los juristas de reconocido prestigo. Su retorno a la abogacía, en la que comenzó en la rama laboralista, se ha materializado cuando los bufetes buscan especialistas en procedimientos concursales, que se han disparado en España a causa de la recesión. Casos de jueces que pasan a ejercer como letrados no son frecuentes en el País Vasco, pero ahora mismo están recibiendo ofertas en las plazas de Madrid y Barcelona.
El nuevo abogado de Broseta deja en el juzgado de lo Mercantil medio centenar de asuntos, el más conocido de los cuales es la quiebra de la constructora Urazca, una entidad que acumula un pasivo de 400 millones de euros y que despedirá a más de 300 empleados. Medios jurídicos han expresado su preocupación por los retrasos que podría causar la marcha del juez, cuyo trabajo será asumido de forma provisional por otro juzgado o por un interino.
Considerado un juez innovador, que «rompe moldes» sin dejar de ajustarse a Derecho, Etxarandio se estrenó en el juzgado de Amurrio, donde en 1996 tuvo que juzgar un caso de amenazas proferidas contra el alcalde por simpatizantes de la izquierda abertzale. A raíz de aquel juicio, en el que se dirigió en euskera a quienes le increparon, él también acabó amenazado, por lo que le enviaron en comisión de servicios a la Sala de lo Social del Tribunal Superior del País Vasco.
De aquel puesto se trasladó al Juzgado de Primera Instancia número 2 de Bilbao, en el que ordenó retirar una antena de telefonía móvil por motivos de salud, la primera vez que ocurría en España. En 2001 se presentó a las elecciones para juez decano de la capital vizcaína, en las que fue derrotado por Alfonso González Guija. Más tarde ejerció en la Audiencia de Vizcaya y, cuando se crearon los juzgados de lo Mercantil, sacó la especialidad. Ahora, cambiará de sitio en la sala de vistas.