El Gobierno vasco vendió ayer por 8.750.000 euros, a una empresa marroquí, la draga 'Mundakako Itsasadarra' y su embarcación auxiliar al «no resultar operativa» para la limpieza de fangos y lodos de la mayoría de los puertos vascos. El barco, que se botó hace seis años en Astilleros de Murueta, supuso un desembolso de diez millones para las arcas públicas y sólo se utilizó durante 24 meses. La firma Rimal, Le sable vert, que se dedica a dragados portuarios y a extracción de arena para la construcción civil y acondicionamiento de playas, fue la compañía que más pujó en la subasta pública celebrada en la sede del Gobierno vasco en Vitoria. La embarcación tuvo un precio de salida de 7.755.000 euros.
«Ha sido una operación positiva teniendo en cuenta que ha superado con creces el precio estipulado y que el barco se ha depreciado con el paso del tiempo», explicó el director de Servicios del Departamento de Transportes y Obras Públicas del Ejecutivo autónomo, Ignacio Zalbidea. El PP calificó a principios de año la operación del 'Mundakako Itsasadarra' de «despilfarro».
La intención del Gobierno vasco era buscar compañías que dragaran con sus propios medios los puertos vascos más pequeños en los que no puede operar la 'Mundakako Itsasadarra', a cambio de cederles el buque para trabajar de forma gratuita en otros puntos del litoral cantábrico. «Sin embargo, durante los seis años de historia de este proyecto, la operación ha sido inviable», afirmaron desde el Ejecutivo autónomo. Sólo una UTE se hizo cargo de la nave entre enero de 2004 y diciembre de 2005. El resto del tiempo, la embarcación ha permanecido inactiva, amarrada a puerto.
Sólo tres empresas pujaron ayer en la subasta con sobre cerrado: la ganadora, que tiene su sede social en Casablanca, la brasileña Enterpa y la guipuzcoana Arkaitza. El escaso interés de las compañías del sector por la draga responde a su elevado coste. «El precio es alto. Sin embargo, nosotros necesitamos un barco de estas características y para construirlo se requiere por lo menos tres años. Además, no es fácil encontrar un astillero interesado en su fabricación, dado que están saturados de trabajo», explicaron los postores.
'Mundakako Itsasadarra' operará a partir de ahora por toda la costa marroquí dado que la firma adjudicataria posee un contrato con el Gobierno de aquel país. «Será nuestra novena embarcación, pero tenemos trabajo de sobra», explicó el gestor y portavoz en España de Rimal, Le sable vert, Manuel del Campo.
«Se encuentra en perfecto estado, dispone de tecnología avanzada y tan sólo cuenta con 800 horas de trabajo. Una nueva costaría alrededor de quince millones de euros», afirmó Del Campo. La sociedad marroquí deberá esperar hasta que se elabore el informe de adjudicación y la resolución definitiva para llevarse la embarcación.