Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más Actualidad

ARTÍCULOS

28.09.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Bilbao y el euskera
C orría el 27 de abril de 1962 cuando el vespertino 'Hierro' publicó un artículo de Gabriel Aresti titulado 'Las bibliotecas bilbaínas y los libros vascos'. Se quejaba en él su autor de la ausencia de fondos vascos en las bibliotecas públicas bilbaínas de aquel entonces, para emplazar acto seguido tanto a la Diputación como al Ayuntamiento a subsanar dicha carencia.
El tiempo pasa y no transcurre en vano; hoy día, medio siglo más tarde, es posible no ya sólo consultar un amplio fondo de libros en euskera en los centros de la red municipal o en la Biblioteca Foral, sino solicitarlos en dicha lengua al personal de esos centros.
No obstante, es evidente que muchos habitantes de la capital vizcaína siguen viviendo ajenos a la realidad del Bilbao vascoparlante. Porque, aunque todavía a mucha gente le resulte un ejercicio imposible unir ambos conceptos -Bilbao y euskera-, lo cierto es que miles de bilbaínos utilizan a diario la lengua de Axular. Y la utilizan en más situaciones y contextos de los que una mirada poco entrenada pueda suponer. De hecho, ese abigarrado tropel de euskaldunes capitalinos abarca un abanico de categorías profesionales y tipologías humanas de lo más variado. Lo cierto es que, por razones de diversa índole, todo ese ámbito sigue sin conseguir la visibilidad que corresponde a su peso sociolingüístico y a la corriente histórica que lo ha traído hasta aquí.
Es precisamente esa corriente la que tratamos de visibilizar con el libro 'Bertan Bilbo'. Y es que es fácil relacionar Bilbao con la Virgen de Begoña, los escritos de Unamuno, las bilbainadas o el Athletic, elementos esenciales del imaginario de la ciudad. Pero hay más, hay mucho más. Eso sí, para ver el cuadro completo hay que afinar la mirada y buscar en terrenos que han estado olvidados durante años. Mucho nos tememos que en líneas generales se sabe bien poco de los semanarios 'Euskalzale' e 'Ibaizabal', de la labor editorial en lengua vasca llevada a cabo por la librería Verdes durante la preguerra, del esfuerzo realizado por muchos cientos de bilbaínos que acudieron a clases de euskera antes y después de la guerra o de la creación en la villa (en medio de prohibiciones) de grupos de teatro, música, academias, plataformas culturales, cómics, ikastolas, etcétera, durante la árida posguerra.
Se desconoce, asimismo, la labor y obra de Alfonso Irigoien, Xabier Peña, Karmele Goñi, Julia Berrojalbiz y tantas y tantas individualidades; se desconoce que Bilbao fue (gracias a los multitudinarios festivales de finales de los 50 en el Arenal) cuna del resurgir del bertsolarismo y anfitriona de la vuelta a la actividad de Euskaltzaindia; se desconoce que fue en la villa donde se acuñó el término euskaltegi y que, ya durante las décadas de los 70 y 80, tomaron aquí nuevos bríos tanto la creación de libros de texto modernos y numerosas publicaciones, bandas literarias, empresas, asociaciones y radios que funcionaban íntegramente en euskera, como el propio movimiento de euskaldunización y alfabetización de adultos.
Hay, como vemos, desconocimiento de lo que se ha hecho en y por el euskera en Bilbao durante todo el siglo XX. Y hay también desconocimiento acerca del peso real que tiene hoy esta lengua en términos absolutos. No estaría de más analizar los datos que arroja la encuesta sociolingüística elaborada por el Eustat en 2006: en Bilbao (población total: 343.072 habitantes) había un 24.3% de euskaldunes (83.354) y un 24% de euskaldunes pasivos (82.339). Los datos relativos a la matriculación en los centros públicos (en Educación Infantil) también son elocuentes: este curso que acaba de arrancar, un 54,6% estudia en el modelo D, un 38,4% en el B, un 5,8% en el A y un 1,2% opta por el X.
Es igualmente cierto que el uso diario está muy por debajo de los datos del conocimiento. Hay muchas inercias que dificultan el paso del conocimiento al uso; son muchas, también, las parálisis que atenazan a quien se plantea dedicar parte de su tiempo libre a aprender euskera. Sabemos que no hay fórmulas mágicas para incrementar el número de personas que conocen y hablan nuestra lengua en Bilbao: la administración local deberá dedicar mayores presupuestos y personal que los hasta ahora destinados (la política seguida por el Ayuntamiento de San Sebastián proporciona algunas pistas en ese sentido); los euskaltegis y todo el tejido social que trabaja en este ámbito, por su parte, deberán perseverar fomentando iniciativas sin dejar en ningún momento de innovar. Por lo que a nosotros respecta, queremos invitar a todos los habitantes de la villa a conocer más en profundidad nuestra ciudad. Porque Bilbao, como toda urbe que se precie, es una ciudad poliédrica; los textos de Emiliano Arriaga, Unamuno, Blas de Otero, Juan Bas o Pedro Ugarte, qué duda cabe, nos posibilitan gozar y comprender mejor su idiosincrasia, pero también escritores como Gabriel Aresti, Andolin Eguzkitza o Alfonso Irigoyen, y obras como 'Auzoak', de Urtzi Urrutikoetxea (novela coral con el Botxo como telón de fondo) o 'Zubigileak', de Lutxo Egia (relato de intriga sobre la transformación de la ciudad y el proyecto de Zorrozaurre) ofrecen perspectivas esclarecedoras de sus aristas.
Estamos en septiembre. Con la llegada del otoño entramos en la rutina que nos trae el nuevo curso. Para muchos también es momento de iniciar nuevas actividades y proyectos. Uno de éstos, será, sin duda, el estrechar vínculos con el euskera. Habrá quien se apunte en el euskaltegi y no faltará quien decida hablar más a menudo o, simplemente, leer en dicha lengua. Las motivaciones y las razones de cada uno serán de lo más variado. Todas ellas nos parecen válidas, pues no nos cabe duda de que la suma de voluntades individuales supondrá un impulso al euskera. Es más, creemos que, al igual que ha hecho en tantos otros frentes, Bilbao sabrá ser buque insignia y, gracias a su capacidad tractora, producirá un notable efecto dominó en toda su área metropolitana.
«Nuestra leyenda genuina está en el porvenir», escribió Unamuno; Bilbao se ha caracterizado por su espíritu emprendedor y su visión de futuro. Es por ello por lo que sacamos a colación este asunto: porque creemos que la evolución lingüística en la capital vizcaína redundará en un enriquecimiento cultural y una mayor cohesión social, cohesión que permitirá afrontar con mayor entereza los retos venideros.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS