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Economía

10.10.08 -

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La conferencia pronunciada ayer por Josu Jon Imaz, su primera intervención pública tras el retorno de Estados Unidos y su nombramiento como presidente de Petronor, tuvo un momento especialmente emotivo: el final.
Las 250 personas presentes en el salón de un céntrico hotel bilbaíno dedicaron un largo, larguísimo y sonoro aplauso al presidente de Petronor. Por la intensidad y también por la prolongada duración del mismo, todo el mundo pudo darse cuenta de que aquello superaba con creces las tradicionales normas de cortesía con un conferenciante. También trascendió del reconocimiento a una buena exposición pedagógica sobre los retos que el petróleo plantea a nuestra sociedad, para convertirse en una especie de abrazo colectivo al orador, mezcla de afecto, reconocimiento público, respaldo personal y desagravio por las acusaciones que recientemente lanzó contra él Xabier Arzalluz, ex presidente del PNV.
Segundos antes de la cerrada ovación, el presidente de la Asociación de Licenciados de La Comercial, Ignacio Marco-Gardoqui, había trasladado al auditorium la 'guinda' emocional que propició el dilatado aplauso. Tras agradecer a Imaz su conferencia, Marco-Gardoqui dio también las gracias a Imaz por su «trayectoria, en la que ha sabido combinar su competencia profesional con un talante tolerante y flexible. Por ello -concluyó el presidente de la asociación- Imaz no sólo me parece un buen ejemplo, sino un magnífico ejemplo para la juventud vasca».
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