La multinacional Guardian Glass ha decidido invertir 28 millones de euros en su planta de Llodio para instalar una línea de fabricación de vidrio destinado a placas solares fotovoltaicas, las empleadas para producir energía eléctrica, y colectores de agua caliente activados por la irradiación solar. La dirección de la fábrica alavesa prevé ampliar su plantilla actual, de 700 personas, en medio centenar de empleos en junio de 2009, cuando ponga en marcha la instalación.
Los responsables de la empresa explicaron que un 60% del presupuesto inversor se destinará a la construcción de un nuevo horno, que sustituirá al de vidrio impreso. Este equipo de fusión, uno de los dos que tiene la fábrica de Llodio, fue renovado en 1998 y concluirá su vida útil el próximo mes de abril. El resto de la inversión prevista -once millones de euros- se destinará a colocar los dispositivos de acabado del vidrio solar.
Una portavoz de la compañía destacó que se trata de un artículo nuevo, que permitirá a Guardian entrar en el área de las energías renovables, un mercado que está en plena expansión en Europa. La instalación de Llodio, centrada ahora en el vidrio para automoción y arquitectura, ya es un líder europeo en esas gamas de producto.
La factoría alavesa aspira a ser también una referencia en vidrio solar. La nueva línea se ha diseñado con una capacidad productiva anual de 4,5 millones metros cuadrados de placas vidriadas. Los directivos esperan que en los próximos cuatro años sea capaz de cubrir una tercera parte de la demanda de este producto en todo el continente europeo, principalmente en su flanco sur. Añaden que el horno de vidrio solar de Llodio servirá de modelo para el que prevé abrir Guardian en Alemania, por lo que, según afirman, «la fábrica de Llodio se convierte en referente para todas las plantas de Guardian en el mundo».
Proyecto reactivado
Este plan inversor supone la reactivación de un proyecto que Guardian dejó en suspenso en marzo pasado, como respuesta a los paros convocados durante la negociación del convenio. La compañía no descartó la posibilidad de reactivarlo tras la firma, a finales de ese mes, de un nuevo acuerdo laboral que estará vigente hasta 2011. Sin embargo, no confirmó hasta ayer su decisión de convertirlo en una realidad. Sus responsables afirman que «demuestra la confianza de la dirección central en la fábrica de Llodio».