Hace un siglo que la BBK, con distintas denominaciones, opera ligada a la sociedad vizcaína. En 100 años ha hecho frente a todo tipo de crisis. Ahora, en medio de un enorme terremoto mundial y de una profunda desconfianza empresarial, la caja ha lanzado una línea de financiación a 'pymes' de 500 millones de euros en condiciones preferentes para que puedan satisfacer sus necesidades crediticias. «Tenemos capacidad y solvencia suficiente para hacer esta propuesta», subraya su director general institucional y de empresas, Fernando Irigoyen.
-La BBK pone en circulación mucho dinero. ¿Tan mal lo están pasando las pequeñas y medianas empresas?
-Se ha creado un clima de preocupación por la crisis global que estamos viviendo, aunque lo cierto es que cada uno está pasando por situaciones muy diferentes.
-Algunos sectores lo viven mucho peor que otros. ¿Las inmobiliarias son las grandes perjudicadas?
-Evidentemente, se venden pocos pisos y eso se nota. La construcción, su industria auxiliar y la automoción, por ejemplo, tienen problemas. Y la gente se preocupa pese a que existen indicadores positivos en nuestro entorno, como el crecimiento en un 30% de las transacciones de comercio exterior o el aumento en más del 27% en la inversión entre septiembre del pasado año y el actual.
-Parece que el gran problema va a ser la falta de liquidez...
-Es evidente que se han retraído los créditos a empresas. Eso se ha notado en los proyectos de inversión. El ritmo de crecimiento de las inversiones va cayendo, pero el grifo no está para nada cerrado. Muestra de ello es que en el último consejo adjudicamos 16 créditos por valor de 75 millones de euros, unas cifras que se mueven dentro de lo habitual.
-¿Por qué 500 millones? ¿Han calculado ya cuántas empresas se pueden acoger a esos créditos?
-No tenemos esos datos. Los 500 millones son un esfuerzo para revitalizar la economía. Estaríamos más cómodos sin hacer nada, pero tenemos un compromiso con la sociedad y no tiene por qué estar reñido con el rigor en las operaciones. Vamos a facilitar créditos para atajar el clima de pánico en la inversión. Buscamos un efecto revulsivo porque si hay inversión, hay empleo. Es una cadena.
-¿Tienen ya decididas las condiciones de los préstamos?
-Hay que ver cada caso particular y hacer un traje a medida de los clientes, con el compromiso de que recibirán el crédito en condiciones de mercado preferentes.
«Soluciones para todos»
-¿Qué tipo de proyectos tendrán preferencia?
-Nuestra filosofía es de no exclusión y que esos 500 millones sirvan para todo tipo de proyectos. Ahora mismo, estamos trabajando el acuerdo con Cebek (la patronal vizcaína). Nos hemos comprometido a ofrecer toda la batería de productos: líneas de crédito circulante -para tener liquidez en pagos corrientes-, activos... Buscaremos soluciones a todos los casos.
-El fantasma del paro y la reconversión industrial aún planean en muchas poblaciones. ¿Cómo afronta Vizcaya esta crisis?
-No creemos que vaya a ser dramática. Venimos de una situación de prácticamente pleno empleo y ahora esperamos volver a engrasar la maquinaria de la inversión.
-¿Se están pagando al día las hipotecas y créditos?
-Nuestro índice de morosidad está apenas en el 1,16%, cuando en Europa se suele mover algo por encima del 3%. Somos una institución muy solvente y la gente lo sabe. Ahí no prevemos grandes problemas. El drama lo tendrá el que le toque el paro de cerca.
-Y el que no pueda pagar el piso.
-Desde luego. Lo bueno de nuestra entidad es que, al operar en Vizcaya, concedimos muchas hipotecas para primera vivienda. Y las primeras que se dejan de pagar son las de segunda vivienda.
-En este contexto, las medidas de las administraciones adquieren una importancia capital.
-Yo creo que se han hecho bien las cosas. El esfuerzo en investigación y desarrollo generará situaciones de oportunidad, mientras que el anticipo de proyectos será un alivio. Es una de las mejores medidas que se pueden tomar, junto al impulso de más programas para la constrcción de viviendas de protección oficial.